Los escándalos de corrupción que se han denunciado en Guatemala, a causa de los cuales se ha pedido enjuiciar al Presidente y la exvicepresidenta fue detenida, han provocado una crisis de gobernabilidad. Dos ministros, tres viceministros y un comisionado vinculados con actos de corrupción también han decidido renunciar.
El presidente Otto Pérez Molina, acusado de asociación ilícita y cohecho pasivo, ha advertido que no renunciará y que está dispuesto a demostrar la inocencia que ha reivindicado.
En tanto a la exvicepresidenta, Roxana Baldetti, detenida desde el viernes, le han embargado tres inmuebles y una cuenta de 770 mil dólares.
Por supuesta vinculación en la trama en las aduanas conocida como “La Línea”, Baldetti se vio compelida a renunciar del cargo. Después de la solicitud de juicio contra el Presidente, también han dejado sus cargos los ministros de Educación y Economía, así como otros funcionarios vinculados a actos de corrupción por la ciudadanía. Los casos constituyen un espejo.

