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Crónica del presente

Crónica del presente

Euclides Gutiérrez Félix

¡Hasta siempre, César!

(III)
Las actividades y ceremonias de la conmemoración y celebración del Centenario de la Fundación y Proclamación de la República, que se celebraron a partir del 27 de febrero 1944, en el orden político, fue un triunfo de gran repercusión popular del régimen dictatorial que presidía Rafael Trujillo Molina. Nuestro padre, que como decíamos en la columna anterior, tenía autoridad, como militar y jefe de instrucción del Ejército Nacional.

El capitán Gutiérrez Abreu, sostuvo una agria discusión con Aníbal Trujillo Molina, hermano del Jefe de la nación, de conducta censurada y criticada por quienes le conocían. Pero Trujillo era en realidad, además de Presidente de la República y otros títulos, también un jefe tribal en el seno de su familia.

Aníbal se quejó por escrito en comunicación que envió a Trujillo y a su hermano Héctor Bienvenido, que era secretario de Guerra y Marina. En esa comunicación Aníbal acusaba a nuestro padre de ¨ser un enemigo de la familia Trujillo¨. Esa comunicación fue la razón por la cual nuestro padre fue trasladado de la ciudad Capital y nombrado oficial Comandante de la Frontera Norte, con asiento en el Municipio de Loma de Cabrera, de la provincia de Dajabón.

A Loma de Cabrera fuimos a vivir nuestra madre y su hermana, nuestra tía, Carmen María Félix, porque nuestro hermano mayor César y mis dos hermanas Mercedes y Martha quedaron internos en los colegios de La Vega, Juan Pablo Duarte e Inmaculada Concepción.

En Loma de Cabrera, apenas 6 meses después de estar allí, fue cancelado nuestro padre como Capitán del Ejército Nacional, por un chisme acusatorio de un teniente apellido Flores, que era íntimo amigo de Aníbal Trujillo Molina. Nuestro padre fue arrestado un mes y nos trasladamos de Loma de Cabrera a Santo Domingo, y nos mudamos en el barrio ¨San Juan Bosco¨ en el que habíamos vivido antes, en una casa ubicada en la Martín Puchi esquina Cachimán, propiedad de Horacio Frías que era chofer de Negro Trujillo.

rotector de nuestro padre, Negro Trujillo le pidió al Senador de San Fráncico de Macorís Dr. Armando García, que se llevara a Gutiérrez para esa ciudad de San Francisco, porque el Jefe estaba muy disgustado con él.

A San Francisco de Macorís fuimos a vivir la familia completa. En aquellos momentos se organizaban y se manifestaban, al término de la Segunda Guerra Mundial, movimientos anti-trujillistas, en sectores muy importantes del país, y en San Francisco de Macorís nuestro hermano César se vio implicado en un episodio que vamos a narrarlo por que cuando ocurrió, el autor de esta columna, tenía 9 años de edad recién cumplidos; en los pueblos más importantes del país, en los sectores de pequeña burguesía urbana, estudiantes de escuelas secundarias y profesionales universitarios, se hizo presente la militancia anti-trujillista.

Uno de los casos más importantes, como expresión política represiva de ese momento, contra las manifestaciones anti-trujillistas, en sectores estudiantiles de escuelas secundarias, fue el asesinato de José Luis Perozo, alias (Pichi).

Pichi adolescente de apenas 16 años de edad, era descendiente de una familia de enemigos de Trujillo a partir 1930. Ese hecho ocurrido en San Francisco de Macorís, sucedió cuando Pichi era estudiante del Liceo Secundario o Escuela Normal ¨Ercilia Pepín¨. ( Continuaremos).

El Nacional

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