BAYAMO, Cuba, 6 Oct 2012 (AFP) – Vestida de negro y acompañada de sus tres hijos, Ofelia Acevedo visitó este sábado el lugar donde el 22 de julio murió su esposo, el disidente cubano Oswaldo Payá, y confirmó su convicción de que el español Ángel Carromero, conductor del auto accidentado, «es inocente».
Acevedo y sus tres hijos viajaron hasta Bayamo, 750km al este de La Habana, donde el viernes se celebró el juicio oral contra Carromero, a quien la fiscalía pide 7 años de prisión por su responsabilidad en la muerte de Payá y del también opositor Harold Cepero en un accidente de tránsito.
Los Payá quisieron hablar con Carromero pero, según dijeron a la AFP, fueron impedidos de llegar al Tribunal Provincial por la policía, y sólo pudieron avanzar hasta 100 metros del edificio, ubicado en la parte vieja de la ciudad.
El proceso quedó visto para sentencia con una solicitud de absolución por parte de la defensa del ciudadano español.
La abogada defensora, Dorisbel Reyes, refutó las conclusiones de la fiscalía y los expertos sobre el presunto exceso de velocidad del vehículo que sufrió el accidente.
«Absuélvase a nuestro representado por falta de pruebas y estaría haciéndose justicia», pues «las condiciones de la vía y la señalización» eran insuficientes, dijo Reyes durante el proceso.
«Apoyo la demanda de la abogada de la defensa, creo que a Carromero hay que absolverlo y lo dije desde un principio, no creo en los cargos que le imputan, como no creo en la versión del Gobierno y los cargos que se derivan de ella», dijo Acevedo a la AFP.
En su criterio, «Carromero tiene que estar con su familia hace mucho rato», añadió.
El accidente ocurrió el 22 de julio en una zona en reparación de la carretera entre Las Tunas-Bayamo, a unos 30 km al norte de esta última ciudad.
Según las conclusiones de los peritos, Carromero, de 26 años y militante de Nuevas Generaciones, del gobernante Partido Popular de España, conducía a exceso de velocidad, perdió el control del vehículo y chocó contra un árbol.
Acevedo tomó una rama del árbol, un «Tamarindo chino», y la guardó como recuerdo en la furgoneta con matrícula de la Iglesia Católica en que viajaron. Los acompañaban una monja y el conductor del vehículo.
Payá, de 60 años, era dirigente del opositor Movimiento Cristiano Liberación y ganó el Premio Sajarov 2002 que otorga el Parlamento Europeo.
El cuarto pasajero del auto accidentado era el militante político sueco Jens Aron Modig, de 27 años, quien sólo recibió lesiones leves y regresó a su país tras las pesquisas policiales.
La Fiscalía, por su parte, solicitó 7 años de cárcel para Carromero, a quien estando preso en Cuba le fue retirado su permiso de conducir en España por exceso de infracciones de tránsito.
«Estamos en presencia de una persona francamente temeraria, no es una conducta aislada, se trata de una conducta habitual en su conducción de infractor», dijo la fiscal Isabel Bárzaga.
Rosa María, 27 años, la mayor de los tres hijos de Payá y Acevedo, apoya la convicción de su madre: «No creemos en la culpabilidad de Ángel (Carromero), mi impresión es que este circo mal montado (juicio) es que ellos (el gobierno) tienen mucho que esconder», dijo.
Ellas y los otros dos hijos, Osvaldo y Reynaldo, piden una investigación internacional sobre el accidente.
Sin embargo, el Cónsul General de España, Tomás Rodríguez, mostró satisfacción al concluir el juicio y agradeció a las autoridades las facilidades y el trato que le otorgaron a él y a Carromero.
«Hay razones para ser optimistas, estoy tranquilamente seguro que va (a) ver una reducción de la pena que puede ser considerable», dijo Rodríguez a la prensa.
Los Payá aspiran a colocar una placa en el lugar donde murió el afamado disidente, pero «por ahora es imposible» hacer eso, señalaron.

