Página Dos

Cuidados intensivos

Cuidados intensivos

Las huelgas en el sector salud son siempre impopulares. Son las personas de más bajos ingresos, esas que no tienen más opciones que acudir a los hospitales públicos, quienes pagan las consecuencias.

Pero los paros no son para estigmatizar a médicos, enfermeras, bioanalistas y demás trabajadores del sector, sino para que se preste atención a sus demandas, no únicamente salariales, en lugar de esas ligerezas a que suele apelarse para evadir responsabilidades. Ante la caterva de entelequias plagadas de botellas son inconcebibles las condiciones de trabajo que han expuesto, por ejemplo, las enfermeras del hospital José María Cabral y Báez, de Santiago, para justificar una huelga con carácter indefinido.

Lo aconsejable sería que depongan el paro y se aboquen al diálogo, pero las autoridades tienen que tomar en cuenta no solo el bajo salario de las enfermeras, sino el exceso de trabajo porque el centro no cuenta con el personal suficiente en cantidad y calidad para prestar esos servicios. Hay que ser consciente.

Sudelka Garcia

Periodista de El Nacional Digital