Con su mezcla de lírica, nu jazz y Reggae, la agrupación boricua Cultura Profética se adueñó de sus fanáticos dominicanos, los cuales abarrotaron el templo del rock, Hard Rock Café.
El concierto inició a las 10:15 de la noche, con la actuación de la contraparte, el argentino, Maruco, quien interpretó cinco canciones teniendo buena acogida entre los asistentes.
Una hora después de la presentación del argentino, el público estaba ansioso por ver a Cultura Profética, a la cual gritaban a toda voz Cultura pidiendo que la agrupación saliera a escena.
En el momento en que la banda subió al escenario a las 11:25 de la noche, los gritos y aplausos no se hicieron esperar. 16 fue el número de canciones que interpretó la banda, sin descanso y en su totalidad; entre las cuales se encontraba: La complicidad, Nadie se atreve, Sube el humo, Para estar, Baja la tensión, Ritmo que pesa, entre otras. El público animado, se emocionaba con cada uno de los tema, los cuales cantaron a todo pulmón.
El artista sorpresa fue, el dominicano Vicente García, quien fue invitado por el vocalista Willie Rodríguez a la tarima, donde juntos interpretaron la canción Mi balcón
12:47 de la noche fue la hora en que la banda se despidió, pero el público no aceptó e insistía que la agrupación volviera al escenario e interpretará otra canción.
La banda obedeció y los complació, entre gritos y aplausos, con dos canciones, una de ellas fue Me faltabas tú, una canción estilo suave clásico pero con un toque moderno.
De aquí nos vamos a las cuatro de la mañana dijo Willie Rodríguez en tono de broma, cuando el público le pidió que volviera al escenario.
La agrupación Cultura Profética, se despidió del público oficialmente a las 1:04 de la mañana, ante la negativa de los fanáticos que querían seguir bailando, cantando, con la fusión de reggae y jazz, que hacía que nadie se quedara sin bailar.
UN APUNTE
Amor Fanático
El vocalista Willie Rodríguez al momento de despedirse, saludó a parte de sus fanáticos que estaban delante, los cuales con mucha emoción lo halaron para abrazarlo y casi lo derriban de la tarima.

