Redacción BBC Mundo
Londres. En declaraciones para BBC Mundo, la autora Claudia Kalb, quien escudriñó biografías, autobiografías, cartas, diarios e informes médicos en busca de información sobre 12 individuos extraordinarios que sobresalieron en negocios, política, ciencia y arte, encontró que todos tenían comportamientos asociados con enfermedades mentales identificadas en la actualidad.
«Más allá de los síntomas físicos que Darwin experimentó, estaba muy estresado por el trabajo que estaba haciendo para ‘El origen de las especies’: iba a proponer una teoría que impactaría a muchos. En momentos, era una carga, y, de hecho, se empezó a sentir algo mejor después de publicar su teoría».
En ese sentido, de estar vivo hoy, el diagnóstico para el eminente naturalista probablemente habría sido transtorno de ansiedad subyacente.
Pero, ¿está bien juzgar a personalidades históricamente remotas con las normas psiquiatricas de hoy en día?
«Una regla entre los psiquiatras es no diagnosticar o discutir pacientes que no han estado en su consultorio», dijo Kalb en una entrevista con National Geographic, que publicó su libro. «Pero en algunos casos», agregó, «especialmente con figuras muy conocidas cuyas condiciones han sido discutidas ya sea por ellas mismas o por otros, nos ayuda a entender su comportamiento».
La escritora afirma además en sus declaraciones para BBC Mundo, que «Albert Einstein empezó a hablar tarde, se aislaba socialmente, se enfocaba con mucha atención en una sola cosa y pensaba visualmente… Si fuera niño hoy, probablemente lo habrían examinado para ver si era autista».
Sobre Lincoln, «el debate gira en torno a la depresión clínica. Tuvo episodios de depresión cuando estaba joven, tan severos que quienes eran cercanos a él temían que se fuera a suicidar», dijo.

