SAN LUIS. Albert Pujols intuyó algo especial sobre David Freese desde el momento que el tercera base llegó a los Cardenales de San Luis.
Freese era impetuoso, pero al mismo tiempo humilde y trabajador. Fue así que el mejor pelotero de su generación decidió ser el mentor de Freese, guiándole por el camino correcto. Y eso condujo a Freese a ser laureado como el Jugador Más Valioso del undécimo campeonato de Serie Mundial de los Cardenales.
Como lo dijo desde el principio, no sabría describir lo que David Freese ha significado, dijo Pujols tras la victoria 6-2 de los Cardenales sobre los Vigilantes de Texas en el séptimo juego el viernes en la noche. El poder haber superado todo los obstáculos que enfrentó en su carrera te demuestra la calidad de individuo que es.
Jugamos como equipo
El receptor de los Cardenales, Yadier Molina, habla de lo especial que fue jugar su tercera Serie Mundial, y lo orgulloso que está de representar a Puerto Rico. (28 de octubre)
Uno aprende de todos esos veteranos, dijo Freese. Y no estaría aquí sin ellos.
La estrella menos esperada en un equipo lleno de luminarias, Freese bateó para .348 en la serie con siete impulsadas, tres dobles y un jonrón enorme.
Es el cuarto jugador de los Cardenales en ser nombrado Jugador Más Valioso, uniéndose al lanzador Bob Gibson en 1964 y 1967, al receptor Darrell Porter en 1982 y a David Eckstein en la victoria de 2006 ante Tigres de Detroit.
Freese remolcó 21 carreras en la postemporada, pulverizando el récord previo.
Uno lucha para esto, dijo Freese. A veces las cosas no te salen, te lesionas, te ocurren cosas tontas, pero no te rindes nunca. Te rodeas con compañeros como los que tenemos en este equipo. Estoy muy feliz de ser parte de esto.
El muchacho de Texas que se crió en suburbio de San Luis conectó un jonrón de tres carreras en el sexto juego de la serie de campeonato de la Liga Nacional ante Milwaukee, el primer acto de su sensacional actuación durante el mes de octubre.
EL DATO
Punto final
Cuando se obtuvo el último out, Freese alzó sus brazos al aire y se lanzó al montículo, donde se unió a una multitud feliz mientras caía confeti desde las tribunas en el Busch Stadium.
