Carta de los Lectores

Decadencia de valores

Decadencia de valores

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Es urgente trabajar para revertir toda la distorsión que han sufrido los valores humanos. Es imperativo que cada gobierno de turno se interese por este tema y que a través de las instituciones más idóneas, entre sí o por separado trabajen con el mismo, bajo la orientación del Ministerio de Educación, que tiene obligación programática para abordar con dedicación y firmeza esta decadencia que afecta la sana convivencia de la colectividad nacional.

Ese ministerio y la sociedad deben reconocer que los logros que deriven de este esfuerzo mancomunado nos beneficiarán a todos/as a largo plazo.

Hace mucho que se viene hablando de la pérdida e inversión de los valores, pero han sido pobres los esfuerzos y la dedicación del ministerio educativo y de los docentes en las aulas, sobre todo en la enseñanza pública. Por eso en el quehacer cotidiano de la sociedad no se percibe ningún avance al respecto.

El ministerio de educación, rector de la implementación de planes y estrategias sobre este y otros temas no puede exhibir ningún logro en esta materia, tal como lo dejamos ver más arriba.

El ministerio debe abordar el tema de los valores y el de Educación Moral y Cívica por una Nueva Ciudadanía, con carácter de urgencia, haciendo una programación especial y una campaña masiva y agresiva, más una guía/compromiso para que diversas entidades privadas y públicas promuevan y/o trabajen los valores como eje transversal, que bien pueden contribuir todas las iglesias, los ministerios de La Juventud, de la Mujer, Interior y Policía, las organizaciones sociales, entre otros.

Volvemos a opinar que el Ministerio de Educación se enfoque, con vocación, rectitud y dedicación, a trabajar y hacer trabajar sobre este tema. Que los más de 100 mil maestros/as que laboran en las aulas asuman igualmente en serio y con vocación el manejo de dicho tema, teniéndose ellos mismos como recurso didáctico, enseñar con el ejemplo e induciendo que se aprende haciendo y para la vida.

Una vez más, es necesario y urgente, que todos/as asumamos este tema como compromiso de rescatar y mejorar los valores, modelando con la práctica toda la sociedad, evitando seguir creciendo como un bulto vacío o caminantes sin rumbo trazado, sin educación ni sentimiento o sin raciocinio.

Por: Lic. Santiago Martínez

El Nacional