El Cairo. EFE. Cincuenta personas, entre ellas presos y policías, murieron ayer en un intercambio de disparos en la cárcel de Abu Zabal, en el norte de El Cairo, mientras escapaban 2.000 reclusos de esta prisión, informó hoy el diario oficial Al Ahram.
Según el rotativo, que no cita fuentes, varios familiares de los presos, enmascarados, llegaron en camiones sin matrículas a esta prisión y rompieron su muro, mientras que, desde el interior del penal, los encarcelados desataron un incendio.
Todos los ocupantes de la cárcel, calculados en 2.000 personas, se fugaron de allí, afirmó el periódico, que añadió que entre los familiares de los presos había beduinos de la península del Sinaí, que cuando se desplazan por el desierto suelen portar armas.
Entre los prisioneros que escaparon se encuentran presos políticos, espías y conocidos traficantes de drogas, tanto árabes como beduinos del Sinaí.
En la cárcel de Wadi el Natrun, una de las mayores del país, que se encuentra en el camino entre El Cairo y Alejandría y que acoge a unos 11.000 reclusos, la Policía ha capturado a unos 200 encarcelados que habían huido de allí, informó hoy la televisión egipcia estatal.
Según fuentes oficiales, 2.096 presos que fugaron ayer de distintas cárceles del país han sido detenidos de nuevo.
Ayer, miles de presos se escaparon de las cárceles, algunos después de enfrentarse con los policías y otros tras destruir la prisión donde se encontraban.
Al parecer, en la ciudad de Alejandría, la fuga de estos presos ha llevado implicada la desaparición de unas 20.000 armas, que se sospecha están en poder de los reclusos que huyeron.
Salen turistas
EL CAIRO. EFE.Las revueltas en Egipto han generado estampas insólitas, como tanques frente a las Pirámides de Guiza o calles desiertas en el bullicioso zoco de Jan el Jalili, y el éxodo de turistas hace temblar al país por la zozobra de un sector clave para la economía.
El recinto que alberga las Pirámides permanece cerrado a cal y canto desde el pasado viernes, cuando se recrudecieron los disturbios, y cuenta con la disuasoria presencia de varios tanques a su alrededor y un amplio despliegue militar. Los uniformados no permiten siquiera detenerse a los vehículos frente a las Pirámides, el principal destino turístico de la capital egipcia.
Otro de los grandes iconos de El Cairo, el Museo Egipcio, no sólo mantiene cerradas sus puertas, sino que además sufrió el pillaje de grupos de incontrolados en la noche del viernes, hasta que los mismos ciudadanos montaron un cordón humano en torno al lugar para evitar los actos de vandalismo.

