A través de la columna promoveremos: Un conocimiento de las etapas que se ha vivido y enfrentado desde los albores de la tiranía trujilllista, con todo lo que ello representa como experiencia.
Insistiré en el rol, y el conjunto de actuaciones, que han puesto en movimiento, desde que el imperialismo norteamericano, como potencia hegemónica mundial, desde mediados de la Segunda Guerra Mundial, y la oligarquía nacional, creada a la sombra y con el apoyo de Trujillo, han jugado desde que el tirano fue ajusticiado el 30 de mayo de 1961, todo ello para desviar e impedir a toda costa que los cambios democráticos por realizarse en el país, en las nuevas condiciones, pudieran materializarse.
Explicaré y denunciaré los ingentes esfuerzos que esta oligarquía y el imperialismo han implementado en nuestro país, para que la República Dominicana pos-trujillista, no se corresponda, sino todo lo contrario, con los sueños y sacrificios de sus numerosas generaciones políticas de luchadores y luchadoras.
Queremos quebrar, desde el espacio de nuestro país, ese inmenso esfuerzo del imperialismo y la oligarquía nacional para que los miles de activistas jóvenes que recién incursionan en la política, que militan o no en organizaciones sociales, partidos y/o sectores alternativos; con ansias de justicia y una vida útil y en dignidad no se enajenen y comprendan las raíces de los males de la república y su pueblo y la necesidad que tiene este de esas inmensas energías para que puedan así ejercer su rol central en la lucha por consumar los sueños y sacrificios de las generaciones políticas que nos han precedido, y que hicieron de su futuro el motor de sus empeños.
Combatiremos el individualismo y promoveremos lo colectivo y la cooperación, combatiremos las drogas y la vida en delincuencia, combatiremos la pasividad y falta de solidaridad ciudadana con sus inmensas consecuencias negativas
Y defenderemos y lucharemos por el conjunto de las causas populares, de los hombres y mujeres que habitan en nuestra tierra y todos los escenarios del mundo.
Para que a los jóvenes y todas y todos los que estén en Actitud de luchar, de poner su “grano de arena” en la gran tarea común les sea cada día más fundamental encontrar las vías para que, ellos y ellas mismas, encuentren y transiten los caminos por los que cada uno o una, se vincule a los ciudadanos y ciudadanas más cercanos, y basándose en las necesidades sentidas por esos ciudadanos y ciudadanas que los rodean, puedan crear espacios de resistencia, promovidos democráticamente sin verticalismo y sin mandonismo.

