Las últimas encuestas de la firma Gallup van mostrando un escenario electoral de gran oportunidad para Hipólito Mejía. Y plantean también un gran desafío para los estrategas del expresidente.
Por ejemplo, es evidente que desde hace algunos anos el Partido Revolucionario Dominicano ha recuperado su cuota electoral básica y dura, que ronda en el rango de 41-43%. Ese es su colchón básico, propio, y es superior al del PLD, comparado de partido a partido. Solo en situaciones excepcionales el PRD baja de ese nivel.
Hipólito Mejía ha consolidado ese voto firme. Así lo refleja el dato de que el 90% de los perredeístas dijo votaría por su candidato con toda seguridad; pero, a esa situación, el expresidente le ha agregado cerca de 15 puntos como consecuencia de su carisma y amplio enganche con las nuevas juventudes y sectores de clase media urbana. En el segmento de jóvenes entre 18 y 24 años de edad, Mejía supera a Danilo Medina 57% a 28%.
Es decir, que consolidado sus respectivos voto duro o razonablemente firme en los partidos blanco (42-44%), morado (38-40%) y colorado (5-7%), el margen del mercado de votantes no incondicionales, real y efectivamente disputable, está entre el 9 y 15%.
Al decir disputable quiero significar que son votantes que pueden declarar apoyo a un candidato hoy y cambiar su intención de aquí a mayo 2012 como consecuencia del impacto de la campaña. Después de todo, para eso es que los partidos diseñan y ejecutan las campañas electorales, para endurecer su voto tradicional, ganar a los indecisos y cambiar preferencias en los votantes no incondicionales o voto swing.
Por ejemplo, en el citado sondeo, el 26.3% de los encuestados dijo que podría cambiar su intención de voto de aquí a mayo.
Es decir, que de cara a asegurar el 50% más uno de los votos, el mercado electoral real y en disputa es una franja delgada de máximo 15 puntos porcentuales si dejamos a un lado al PRSC. Y ése es un segmento electoralmente quisquilloso, sobre todo de clase media urbana y algunos bolsones de gente pobre.

