El municipio de Santiago de los Caballeros es, sin dudas, uno de los escenarios preferidos para el crimen de toda laya en la Republica Dominicana. Extrañamente, ese desborde de la delincuencia santiaguera ha crecido parejo con la expansión económica y el desarrollo de obras de infraestructura y de servicios en dicha ciudad.
En ese contexto, el liderazgo civil de tan importante comunidad organizó el sábado 10 de septiembre el seminario Encuentro Cívico de Santiago por la Seguridad, con la presencia del presidente de la Republica.
Durante su intervención, el doctor Leonel Fernández expuso sobre varios aspectos de la problemática. Por ejemplo, se quejó de la facilidad con que reconocidos delincuentes son liberados por la justicia luego de que la Policía los apresa. Criticaba a los jueces irresponsables.
Es que aquellos vientos, señor presidente, .han traído estas tempestades. Usted, doctor Fernández, investido de autoridad constitucional, indultó el 21 de diciembre de 2008 a la señora Vivian Lubrano, condenada a cinco anos por haber participado en el crimen económico más grande de la historia nuestra: el fraude de Baninter.
El cuatro de septiembre del 2009, Sobeida Féliz fue apresada con las manos en la masa de 4.6 millones de dólares de puro narcotráfico. Pocas semanas después fue liberada y con la ayuda de gente del poder oficial fue sacada del país.
Rafael Luciano Corominas, hijo de Rafael Luciano Pichardo, juez de la Suprema Corte de Justicia, fue atrapado en su avión privado con un cargamento de casi 570 mil dólares traídos ilegalmente desde Puerto Rico el 30 de abril del 2008. Pocos días después fue liberado por orden de una jueza.
En julio de 2010, cuatro jóvenes santiagueros, funcionarios de Aduanas, fueron detenidos por haber cometido un fraude de más de 100 millones de pesos. Se trataba de hijos de reconocidos dirigentes del PLD. El Ministerio Público preparó el expediente de forma que semanas después fueran liberados, y hoy se pavonean por las calles del país.
Con esos ejemplos, señor presidente, ¿qué espera usted que hagan los cientos de jueces chiquitos que imparten justicia en nuestros tribunales?
