Opinión

Detalles

Detalles

Según Wikileaks, en el 2006 la embajada americana en el país habría informado a Washington que los Acuerdos de Madrid no eran las causas de la crisis del sector eléctrico y que, por el contrario, estaban siendo utilizados por la pareja PLD-gobierno para tapar sus  fracasos.

El PLD motorizó durante anos un amplio y ruidoso coro de críticas que influyó en algunos periodistas, políticos y empresarios de buena fe que repetían acusaciones contra el gobierno de Hipólito Mejía (2000-2004).

La Embajada USA no cayó en lo mismo e hizo lo que tenía que hacer: buscarse un ejemplar de dichos acuerdos, estudiar sus formulas y contrastarlas con los contratos de capitalización elaborados por la tristemente célebre CREP (Comisión de Reforma de la Empresa Pública).

Pero, debido a ciertos elementos de su contenido y el contexto de las negociaciones, los acuerdos de Madrid fueron hábilmente convertidos en  gancho publicitario por los estrategas del PLD cuando su infeliz muñeco de la capitalización de 1999 estalló en pedazos en el 2001.

El agarre principal fue que algunos contratos originales de la capitalización fueron extendidos hasta por 15 años. Eso facilitaba la propaganda  reducida a eslogan, y alcanzó para influir en ingenieros y economistas que debían tener mejores instrumentos de análisis.

Con esa cortina de humo, la crisis eléctrica pareció haber nacido en el 2001. No tenía más historia. Nadie  se escandalizó por los contratos malgachos de la CREP, que sí eran verdaderos documentos de legitimación del robo y de exacción de renta parasitaria del erario público.

Fue un coro encubridor dirigido por un mentado gabinete eléctrico que bajo la cantinela ¡el acuerdo de Madrid! depredo al sector eléctrico hasta niveles sin precedentes.

Pero la mentira es un hombrecito con la barriga grande y las piernas flacas.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación