Suplir desayuno a más de un millón y medio de niños estudiantes en todo el país, es una empresa compleja y demandante.
Además, debido a que entregar desayuno a tan vasta población constituye un gran mercado con una demanda diaria fija lo largo de 9 meses, entonces, muchos de los suplidores de leche, jugos y alimentos sólidos operan casi exclusivamente para ese mercado.
Esos productores, cuando menos, han adicionado capacidad de producción para atender la parte que les corresponde de esa demanda.
Además, la entrega diaria de los productos se basa en contratos o arreglos equivalentes y, por consiguiente, se trata de una venta no sujeta a la presión de la competencia en un mercado libre.
Quiere decir que la única presión que tienen los suplidores es el pliego de exigencias que les debería hacer el Ministerio de Educación para que se sometan a un riguroso plan de controles de calidad.
Pero, lamentablemente, en materia de controles de calidad, el programa de desayuno escolar dominicano marcha a las buenas de Dios, como dice el pueblo.
Eso fue denunciado en mayo pasado por el doctor Gregorio Soriano, consultor en Alimentación Escolar y Seguridad Social del Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, BID.
Ese abandono contrasta con el hecho de que durante el periodo 2000-2004, el Instituto Dominicano de Tecnología Industrial, Indotec, con sus laboratorios y su personal técnico, sirvió de soporte en controles de calidad al desayuno escolar.
Se firmo un acuerdo con la Secretaria de Estado de Educación y se instaló una unidad técnica mixta que realizaba inspecciones semanales a los suplidores, tomaba muestras en las escuelas, se evaluaban almacenes y, además, se capacitaba al personal supervisor y docente.
A pesar de sus éxitos, ese sistema fue abandonado por las actuales autoridades educativas y, quizás por eso, luego de cientos de niños intoxicados, el Ministerio de Educación no ha podido presentar un solo informe técnico que muestre a la sociedad las causas de tantas intoxicaciones.
Hacer disparos al aire sobre posibles manos criminales, no es todo lo que se esperaba en tan delicadas circunstancias.

