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Deuda ahoga hospital infantil Arturo Grullón

Deuda ahoga hospital  infantil Arturo Grullón

SANTIAGO. El hospital doctor Arturo Grullón, único centro regional infantil que atiende 14 provincias de la región del Cibao, está apunto de colapsar debido a la deuda de más de 60 millones que acumula, a lo que se suman los equipos médicos obsoletos, muchos de ellos dañados y la baja subvención que recibe, de 7 millones de pesos mensuales. La mayoría de los servicios de este centro de salud se encuentran estancados porque los principales equipos, como lámparas de quirófano, están deteriorados, pues no cuentan con autoclave (esterilizador) y los médicos no tienen ropa para cirugía.

La denuncia la realizaron este miércoles médicos y enfermeras bajo reservas de mantener en el anonimato sus nombres y así evitar represalias. Resaltaron que el Arturo Grullón es un hospital que da acogida a emergencias de menores de hasta 14 años, pero que más de 6 ventiladores de la unidad de cuidados intensivos están fuera de servicio, mientras que a otros seis hay que darles mantenimiento para su funcionamiento. Asimismo, explicaron que un tomógrafo lleva más de 15 meses sin funcionar, porque colapsó debido al uso excesivo durante varios años.

Explicaron que los servicios de cirugía cardiovascular, oncología pediátrica y neurocirugías que vienen realizándose desde hace 8 años han disminuido por falta de recursos y facilidades. “Aparatos básicos, como electrocardiógrafos, eco cardiógrafos, monitores de monografía, medicamentos, compresores de acondicionadores de aire que son tan importantes en las áreas de cuidados intensivos, neo, ortopedia, laboratorio clínico, quirófanos, lactantes, unidad clínica, consulta externa, residencias médicas y laboratorio de patología”, indican.

Señalaron que la situación del hospital infantil Doctor Arturo Grullón es tan crítica que la principal planta eléctrica no funciona porque hace años terminó su vida útil, así como también los ascensores están fuera de servicio. Sostuvieron que con ese cuadro de precariedades, sumado a la millonaria deuda acumulada con las empresas suplidoras, imposibilita brindar un servicio óptimo a los pacientes que llegan allí desde las 14 provincias del Cibao.