El administrador del centro de diversiones La Barrica aclaró que no fue en ese establecimiento donde una norteamericana fue muerta a tiros ayer en la madrugada por un hombre que intentó despojarla de una cadena de oro que llevaba puesta, como informó la Policía.
Joaquín Castillo aseguró que La Barrica, en la avenida Venezuela, había sido cerrada a la 1:00 de la madrugada una hora antes de que la señora Sandra Valente, de 37 años, fuera asaltada y ultimada, de acuerdo a lo informado por la Policía.
Castillo dijo que el dominicano Ramón Darío Reyes Figuereo, esposo de la señora Valente, no estaba en el baño del centro de diversiones cuando su señora fue atacada, como dio a conocer el cuerpo del orden.
De acuerdo a un informe preliminar de los agentes actuantes en el caso, la señora Valente fue asaltada poco después de las 2:00 de la madrugada en un establecimiento ubicado en la calle Octavio Mejía Ricart, esquina Jesús de Galíndez, en el ensanche Ozama, Santo Domingo Este.
La Policía dijo que la norteamericana fue asesinada por Kelvin Junior Hernández (Barbita), de 34 años, quien intentó robarle una cadena de oro que llevaba puesta.
El asaltante homicida fue capturado cuando huía del lugar y le fueron ocupados la cadena de oro que arrebató a la estadounidense y un revólver Taurus calibre 38, serie FK779148 que portaba ilegalmente.
El administrador de La Barrica dijo que hacía la aclaración para despejar dudas ya que en el establecimiento no han ocurrido incidentes como el informado.

