Un precandidato a alcalde del Partido Revolucionario Moderno (PRM) por el municipio de Santo Domingo Este denunció que el ayuntamiento de esa localidad está a punto de colapsar con deudas impagables. Asimismo, dijo que ese ayuntamiento no tiene planes de trabajo para resolver los problemas de la localidad.
El pastor Dío Astacio expresó que si es nominado candidato y resulta electo, una de sus prioridades será “resolver la bomba de tiempo del ayuntamiento, en primer lugar restableciendo el orden, organizando las finanzas, porque tiene deuda superior a los 1,300 millones de pesos, y rescatando la planta física que está parcialmente destruida».
Además, en procura del bienestar de los munícipes dijo que coordinará acciones con los organismos de seguridad para que todas las personas cuando lleguen, salgan de sus viviendas o quieran ejercitarse lo hagan sin temor sin temor a ser víctimas de atracos.
Durante una visita a la redacción de El Nacional, el pastor Astacio expresó que una vez tenga el cabildo organizado su gestión la orientará en cinco ejes temáticos: orden, recogida de basura, organización del tránsito, control de las edificaciones y respeto a los espacios públicos para facilitar el desplazamiento de los peatones.
Astacio dijo que contempla establecer un sistema de rutas inteligentes para guiar los conductores por las vías que estén despejada en las horas de mayor desplazamiento y al mismo tiempo el sistema emitiría alertas cuando existan semáforos dañados, hoyos para que no ocurra como ahora que hay grietas que tienen un año en las calles ocasionando daños a los vehículos y nadie hace nada.
Con relación al tema del medio ambiente el precandidato a alcalde prometió que trabajará en la recogida de los desperdicios sólidos de manera coordinada, ejecutará un programa efectivo de reforestación y rescatará el río Ozama en su zona para convertirlo en un medio de producción de peces para beneficio de los residentes en esos lugares.
Con relación al transporte dijo que será otra de sus prioridades «corrigiendo el desorden porque ahora las rutas son tierra de nadie”.

