La dirigente política licenciada Alexandra Izquierdo, recordó este domingo a los precandidatos presidenciales del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), que tienen el compromiso de garantizar el cumplimientos de los puntos aprobados por el Tercer Congreso Joaquín Balaguer en lo relativo a que la organización debe acudir con candidato propio a las elecciones de mayo de 2012.
La presidenta del Movimiento político Consenso Electoral Reformista, instó a las figuras del PRSC que aspiran a ostentar la candidatura presidencial de la organización, tienen la responsabilidad de responder a la esperanza depositada en ellos por la militancia, con la celebración de proceso interno que garantice la escogencia de una figura que encabece la boleta colorá.
Yo creo que los dirigentes que aspiran a encabezar la boleta reformista para las elecciones de mayo de 2012, deben ser la bujía inspiradora para que el partido definitivamente seleccione un candidato, mediante una asamblea de delegados como dispuso el Tercer Congreso Joaquín Balaguer, dijo.
Sostuvo, que aunque el tiempo apremia y el panorama interno del PRSC luce sombrío, tiene la fe de que al final de la jornada vencerá la razón y la lógica, y el partido presentará candidatura propia al certamen electoral del próximo año.
Dijo que sigue esperanzada, al igual que la mayoría de la militancia, en que la organización fundada por el extinto líder Joaquín Balaguer tendrá candidato propio y registrará una participación destacada en los comicios.
Aunque no tenemos mañana para montar la asamblea de delegados y escoger nuestro candidato, creo que la cúpula y los precandidatos identificarán una salida inteligente para escoger en el menor tiempo posible a la figura que representará la boleta del PRSC, en vista de que eso es lo mas conveniente para todos, para el partido y para el país, apostilló.
Acotó que el partido reformista debe ser preservado por el bien de la democracia dominicana, al tiempo de señalar, que acudiendo con candidato propio a las elecciones se evita la fragmentación y el debilitamiento a niveles muy peligroso, de la organización.
