Una mujer que se dedicaba a la trata de personas para prostituirla, entre ellas menores de edad, fue enviada a prisión por tres meses como medida de coerción por el juez de la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional.
El juez Honorio Suzaña dispuso que Lissette Abreu Rosario (Nicol), sea encerrada en la cárcel de Baní, durante tres meses, tras establecerse en el conocimiento de la medida de coerción que presenta peligro de fuga y por la gravedad de los hechos cometidos.
De acuerdo al expediente elaborado por la Procuraduría Especializada contra el Tráfico de Migrantes y Trata de Personas, Abreu Rosario se dedicaba a contactar a jóvenes menores y adultas para ofrecerle trabajo en un negocio de prostitución en Haití, donde estaban siendo explotadas sexualmente en Haití.
Según testimonio, denuncias y evaluaciones, Nicol captó las jóvenes en el sector Capotillo, bajo engaño de que trabajaría en otro tipo de negocio, y la llevaba a burdeles de Puerto Príncipe, Haití.
De acuerdo a los informes, Nicol trasladaba por vía terrestre hasta Jimaní y de ahí cruzaba de forma ilegal por la frontera y la entregaba al negocio Ma Klas Bar y Resto Club, en la calle Delmas, número 87, en Puerto Príncipe.
De acuerdo a los testimonios en esos burdeles tenían que sostener relaciones sexuales con los clientes, aún en contra de su voluntad, los cuales pagaban la suma entre 70 y 100 dólares para amanecer y 40 y 30 dólares de paso.
Explican que al llegar al negocio uno de los propietarios les reclamó la suma de 150 dólares por concepto de gastos del viaje de ellas. Según el expediente, algunas fueron obligadas a consumir drogas para hacerla bailar en pantíes y brassier y también tenían prohibido salir libremente del lugar, al menos que pagaran la suma de diezdólares.

