José Antonio Torres
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Qué pasaría a la economía dominicana, en un momento en que la devaluación del peso está llevando al dólar a la barrera del 60×1, si de repente las autoridades colocan en las calles una partida de 220 mil millones de pesos. Sin dudas sería una catástrofe económica, porque la mayoría de ese dinero iría al comercio a la adquisición de bienes y servicios, mientras otra parte significativa se usaría para cambiarla por monedas fuertes: dólar y euro.
Con ese dinero en las calles, la inflación no tendría límite. Esa es la razón fundamental por la que un amplío sector de la sociedad, cono conocimientos básicos sobre comportamientos económicos se opone a que de los 700 mil millones de pesos que hay en los fondos de pensiones se devuelva el 30%, a los trabajadores, que sin dudas son sus legítimos dueños.
El otro concepto, es que actual crisis sanitaria en el mundo, provocada por el coronavirus no puede ser financiada por los trabajadores , porque definitivamente crearía una inestabilidad en los precios de los alimentos y las medicinas, lo que provocaría un mal mayor que lo que se pretenda solucionar con la entrega de esos 220 mil millones de pesos.
No hay dudas que la defensa pública, porque no lo hacen en encuentros privados, de legisladores y políticos sobre la conveniencia de la devolución de esos fondos es parte del activismo proselitista propio de las campañas electorales , y de los discursos populistas a que nos tienen acostumbrados los candidatos, pero estoy seguro que de ser aprobada una propuesta legislativa en ese sentido, resolvería un problema del momento, pero afectaría el futuro de los miles de trabajadores que ahorran para su pensión.
Eso sin tomar en cuenta como han dicho muchos economistas, incluyendo al gobernador del Banco Central, ese dinero no está líquido en ninguna entidad bancaria sino en papeles como certificados de inversión o bonos al futuro.
Mucha gente de manera inconsciente apoya la devolución de una partes de ese dinero a los trabajadores, pero si tuvieran una base mínima de conocimiento del comportamiento económico en los actuales momentos entenderían porque es más viable dejarlo donde están.

