El Nacional
La Cámara de Diputados aprobó ayer en primera lectura el Proyecto de Ley que convoca a la Asamblea Nacional para modificar la Constitución de la República.
La iniciativa fue sancionada con 97 votos a favor y dos en contra.
Los legisladores que votaron negativamente fueron el reformista por La Romana Frank Martínez y el perredeísta Noé Marmolejos.
Los 97 votos los conformaron los legisladores peledeístas y reformistas, debido a que los del bloque de diputados del PRD se abstuvieron de votar.
El presidente de la Cámata Baja, licenciado Julio César Valentín, convocó para el próximo martes para conocer la aprobación del referido proyecto.
Con el aplazamiento se acogió una petición del vocero del bloque de diputados reformistas, Ramón Rogelio Genao, quien pidió que la pieza fuera aprobada en primera lectura y remitida a comisión hasta la semana próxima,
Genao argumentó que como hoy se inicia la Cumbre auspiciada por el Gobierno para debatir los problemas nacionales y que en esas discusiones podría haber un aspecto constitucional, lo más correcto era aplazar la legislatura para el conocimiento de la pieza en segunda lectura.
La iniciativa que convoca a la Asamblea Nacional para reformar la Constitución ya fue aprobada en dos lecturas por el Senado de la República,
El vocero de los diputados perredeístas, doctor Ruddy González, declaró que constituía una imprudencia aprobar el referido proyecto cuando el presidente Fernández convoca a todos los partidos para debatir la situación nacional.
Señaló que el Gobierno y el PLD deberían dar una muestra de desprendimiento y concertación aplazando de manera indefinida y esperando los resultados de la Cumbre, para proceder al conocimiento del proyecto de reforma.
Dijo, además, que el PRD plantea que la Carta Sustantiva debe modificarse a través de una Constituyente y no de una Asamblea Revisora, como sugiere el presidente Leonel Fernández.
En tanto, la bancada de los diputados del PLD a través de su vocero, licenciado Domingo Páez, defendió la aprobación del proyecto y dijo que el mismo fue consensuado con la participación de la mayoría de los sectores nacionales.
Sostuvo que los legisladores actuales tienen la suficiente legitimidad y respaldo popular para someter la Constitución a las modificaciones que esta requiera.
Ayer el diputado de la Fuerza Nacional Progresista, licenciado Pelegrín Castillo, advirtió que carecía de sentido hacer una nueva Constitución sin un compromiso de los actores políticos de cambiar el sistema clientelista populista, así como superar las prácticas de negocios rentistas que lastran la economía nacional.
Advirtió el legislador que asumiría el carácter de una triste mascarada un proceso de reforma constitucional impulsado por actores que no estén dispuestos a defender la soberanía, la integridad territorial y la identidad nacional sin importar las consecuencias.
Tenemos serias reserva. El reto verdadero es cambiar un documento por otro formalmente más progresista, más a la moda, dijo.

