La directora para El Caribe del Banco Mundial declaró este jueves en el Palacio Nacional al presentarse un estudio sobre la calidad del gasto en República Dominicana, que la prioridad en el gasto es la estrategia probada con resultados positivos en la provisión de los servicios públicos.
Françoise Clottes hizo el comentario durante la puesta en circulación del libro Mejoramiento de la calidad del gasto en la República Dominicana elaborado en conjunto por técnicos del Banco Mundial y del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, en el Salón Verde de la casa de gobierno.
El libro recoge en 56 páginas los logros y los desafíos gubernamentales pendientes en esa materia y entre otros temas aborda la Iniciativa Participativa Anti-Corrupción (IPAC), la planificación por resultados en el país, las rigideces presupuestarias y el espacio fiscal, la calidad del gasto en el sector eléctrico y el mejoramiento de la calidad del gasto público en educación.
La funcionaria del organismo mundial estuvo acompañada del ministro Temístocles Montás, del consultor Davide Zucchini, quien explicó a los asistentes el contenido de la obra, y del nuevo Representante Residente del Banco Mundial en el país, McDonald Benjamín, informó la Unidad de Comunicaciones del Ministerio de Economía.
Clottes informó que las notas contenidas en el libro son el resultado de un trabajo de dos años de duración y consideró que su publicación en estos momentos es auspiciosa.
No hay fuente de financiamiento público más barato que el dinero que no se gasta, que se puede ahorrar para otros usos, para otros impactos, y esa es la idea de este trabajo, dijo Clottes.
Afirmó que mejorar la calidad del gasto tiene un efecto positivo en la provisión de servicios públicos, pues ha probado ser una de las estrategias más efectiva para reducir las desigualdades y la pobreza.
Explicó que de ello es parte el enfoque, el rigor, el seguimiento y la transparencia, por ser necesarios para lograr los resultados buscados, aunque reconoció que algunas de las reformas más eficientes para mejorar la calidad del gasto requieren más tiempo que el transcurrido.
Pero, por experiencia conjunta, sabemos que es posible diseñar un plan de acción con metas claras, medibles, y mantenerlas. No es fácil efectuar cambios en los gobiernos, nunca lo es, pero sí es posible, dijo.
Para ello citó la planificación a mediano plazo, los contratos por resultados precisos, con metas medibles, los sistemas de monitoreo y de evaluación que permiten dar previsibilidad al gasto público, para mejorar su asistencia y para consolidar el contrato social, el cual se basa en resultados.
La calidad de la información en este sentido, la transparencia del acceso a esa información, y la participación de la sociedad en el proceso de formulación de políticas son factores adicionales que mejoran la conciencia de los actores y, al fin y al cabo, tienen un impacto muy positivo en los indicadores de gobernabilidad y de resultados, comentó.
Finalmente dijo que el trabajo compartido recogido en el libro no podía salir en un momento más dinámico que este, cuando la concertación, la calidad de la planificación, el enfoque por resultados y la transparencia del diálogo son necesarios para que la acción sea efectiva.
Son ingredientes esenciales del pacto social que se ha propuesto el gobierno, por lo que este es un momento muy favorable para arrancar el seguimiento de esa colaboración, y nosotros y muchos de ustedes, socios en este proceso, nos comprometemos a hacer lo que podamos para ayudar, dijo.
Otros temas son las compras y contrataciones en su contribución a incrementar la eficiencia del gasto, la introducción de los contratos de resultados en la administración estatal, el Sistema Único de Beneficiarios (SIUBEN), la arquitectura de los sistemas nacionales de monitoreo y evaluación y la estrategia de gestión de cambios para una cultura de resultados e institucionalizar los sistemas de monitoreo y evaluación.

