Por: Angel Berto Almonte
Paterson, New Jersey.-Un dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), se mostro en desacuerdo con aquellas personas o sectores de la sociedad dominicana que están en contra de los peledeístas que han anunciado sus aspiraciones presidenciales para el periodo 2016-1020.
Héctor Troncoso denuncio que hay sectores fuera y dentro del PLD que están tratando de satanizar las aspiraciones de varios de sus compañeros a la nominación presidencial de la República Dominicana, pero lejos de estar preocupados por la salud de la institución (PLD), lo que hacen es defender su statu Quo, o el patrón de comportamiento que han estado exhibiendo las autoridades partidaria.
“Pienso, dice Troncoso; que quienes se dedican a la práctica de satanizar a los aspirantes a la nominación presidencial, no lo hacen movido por la preocupación de la salud del PLD, sino por defender el actual estado de comportamiento, entiéndase que le está yendo muy bien”
Lo que ocurre es que estos críticos no logran entender, que el comportamiento de los seres humanos están sujeto a los embates del dinamismo en las sociedades y; que estos embates se producen a través de las constantes luchas que escenifican los compañeros con la intensión de superar a otros que lo han hecho muy bien, pero que sus propuesta pretende superarlos.
Troncoso fue categórico al decir que siempre hay espacio para otros que quieran hacerlo mejor, hay compañeros dirigentes con buenas intenciones y, por ende obtendremos actitudes más beneficiosas para el país y por consiguiente para el partido.
A juicio de Héctor Troncoso, las aspiraciones de los altos dirigentes del PLD, como es el caso de Francisco Javier García, en vez de ir en contra de la salud partidaria, todo lo contrario; saca al partido de ese letargo en cae después de cada proceso electoral y en el cual todos los dirigentes y militantes caemos en un periodo de olvido, lo que yo denomino el periodo de la España Boba.
Bienvenida sean las manifestaciones de aspiraciones por parte de los compañeros a la nominación presidencial del país por parte del PLD, pues ellas traen consigo, mover el torrente sanguíneo del partido, y por tanto una nueva luz de esperanza.

