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Disquisiciones Políticas y Política

Disquisiciones Políticas y Política

periodista-abogado, Orión Mejía

El derrotero que ha tomado  el debate político  en las últimas semanas acentúa la tesis de que Republica Dominicana padece de un anacronismo político y social a consecuencia del cual instituciones partidarias extravían sus propósitos estratégicos y se convierten en entes innominados sin horizontes definidos.

Si se parte del criterio que la riqueza contada por la economía nacional en un año base,  que al otro día del ajusticiamiento de Trujillo  era de menos de tres mil millones de dólares,  y asciende hoy a unos US$120 mil millones, la sociedad.

En términos sociológico, el primer presidente del PRD, después del derrocamiento de Bosch, fue el hacendado Antonio Guzmán, un oligarca centrista,  que arribó al Poder con ayuda de la izquierda y del poder imperial, pero que antes fue ministro de un gobierno en arma en una revolución antiimperialista

La Comisión Política de ese PRD estuvo dominada por una oligarquía con ínfula liberal, que poseía extensos capitales  vinculados al hato, comercio, importación, exportación e intermediación financiera, pero el líder emergente de ese partido, José Francisco Pena Gómez, bregaba por acomodar la ideología  perredeista a la izquierda democrática, a través de la Internacional Socialista.

Juan Bosch fundó al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) con la tarea estratégica de “completar la obra inconclusa de Juan Pablo Duarte”, en un ciclópeo esfuerzo por educar en términos políticos a una militancia provenientes de todas las capas de la pequeña burguesía.

El rompimiento político entre Bosch y Peña Gómez  devino  por contradicciones  sobre la estructura del Partido, forma de acceder al Poder y el tipo de gobierno que se instalaría, ante lo cual el “joven y fogosa líder”, planteó una alianza con los liberales de Washington, elecciones como vía y  la socialdemocracia como ideología.

A Bosch le faltó tiempo para consolidar un partido acorde con la realidad o estratificación social dominicana, quizás porque la pequeña burguesa, por su propia naturaleza no planifica a largo plazo, se desespera en términos política, económico, por lo que todavía hoy vive de lo comido por lo servido.

Lo de Pena Gómez fue más dramático, porque  como líder de las capas  mas empobrecidas de la pequeñoburguesa y de los trabajadores, no pudo contener el dominio de la oligarquía en la  del PRD, porque al igual que Bosch, murió en el intento.

Puede decirse que al partido de Bosch lo devoró la pequeña burguesía mareada por la altura del Poder al que pudo acceder, y al PRD lo engulló una oligarquía fortalecida en los monopólicos mercados de la globalización.