Editorial

Dolorosa lección

Dolorosa lección

El mundo  recuerda hoy la quiebra hace un año del Lehman Brothers, el cuarto banco de inversiones de Estados Unidos, que decretó   el desplome  de todos los mercados bursátiles, en el recrudecimiento de la peor crisis económica y financiera mundial de la post guerra.

  Ese banco se acogió a la ley de bancarrota, agobiado por la carga de 60 mil millones de dólares en préstamos hipotecarios incobrables,  en un lunes negro para el corredor financiero de  Wall Street que tuvo su peor caída desde el atentado a las Torres Gemelas, en 2001.

Antes cayeron otros robles  financieros como  el banco de inversión Bear Stens y las  hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, a quienes el Tesoro de Estados Unidos  asistió con 200 mil millones de dólares.

 El colapso de Lehman Brothers  expandió la crisis  generada en el Alto Manhattan hacia el resto del planeta, en razón de que  esa   entidad financiera infectó a  todos los mercados bursátiles mundiales.

En Wall Street todavía no se explican por qué  la Reserva Federal ni el Tesoro Americano acudieron en ayuda de Lehman Brothers, un banco con 158 años de fundado, víctima de  la crisis generada por las hipotecas basuras concedidas sin control en Estados Unidos desde  2003.

El entonces secretario del Tesoro, Henry Paulson, dijo que jamás consideró un rescate de Lehman con fondos del gobierno, aunque  autorizó más de 300 mil millones para  auxiliar a Bear Steans, a  las hipotecarias Fannie y Freddie y a la gigante aseguradora AIG.

El presidente Barack Obama ha advertido que “no volveremos a los días de comportamientos temerarios y de excesos sin obstáculos que estuvieron en el corazón de esta crisis”.

La caída de Lehman Brothers y la muerte súbita de los mercados bursátiles  tuvo su origen en una crisis moral y ética de élites financieras y empresariales que nunca pusieron límite al desenfreno.

Ojalá que aquí, Gobierno, empresarios y clase política asuman  tan dolorosa lección.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación