Un obrero haitiano que padecía de diabetes y un empleado privado se suicidaron ayer en La Altagracia, en hechos ocurridos por separado.
Francisco Dozen, de 52 años de edad, se suicidó ingiriendo tres sobres de Tres Pasitos, en la comunidad de Venerito, informaron las autoridades policiales.
Andrés Dozen, de 29 años, hijo del obrero, explicó que su padre estaba deprimido porque le fue amputada una pierna a causa de la diabetes crónica que padecía.
En tanto que Marcos Garrido, de 77 años de edad, se ahorcó en el lavadero de automóviles Jaileny, en la calle José Santana, de Higüey.
Garrido vivía en la calle Teo Cruz, casa número uno, del barrio San Francisco, de Higüey, de acuerdo al reporte de la Policía.
Se dijo que Garrido estaba en estado de depresión desde hacía algún tiempo, debido a que tenía muchas deudas y no ganaba suficiente para saldarlas.
La Policía informó que Garrido se ahorcó en uno de los baños del lavadero de automóviles del cual era el encargado.

