La obra de Juan Pablo Duarte fue tan colosal que resiste hasta el olvido de sus conciudadanos. Un sistema educativo que sacrificó las ideas de Eugenio María de Hostos y una nueva generación de maestros, que están en las aulas más por razones económicas que por vocación a la enseñanza, han contribuido grandemente a que nuestros estudiantes no valoren en su justa dimensión la excelsitud del más ilustre de los dominicanos.
Duarte es una fuente viviente, donde podemos nutrirnos de todas las virtudes que carecemos como nación. La pulcritud: en su viaje a Sabana Buey para defender la patria ‘’junto a Santana’’, recibió 1,000.00 pesos fuertes y a su regreso, hizo una rendición de cuentas al Tesoro de la República, devolviendo 827 pesos de los recibidos.
Solamente una mentalidad tan preclara como la de Duarte, podía albergar la fe de que en un territorio con 130.000 personas, bajo una pobreza espantosa, se podía aspirar a tener una nación libre y soberana.
Con sólo 25 años, el patricio tuvo la determinación y el coraje de crear la Trinitaria y luego la Filantrópica, como instrumentos innovadores de liberación.
Duarte nunca aspiró a ningún tipo de riqueza material, su único sueño era lograr la libertad absoluta de los dominicanos y lo muestra fehacientemente, el gesto memorable de desprendimiento, al enviar una carta a sus familiares, solicitando encarecidamente, la entrega de los bienes familiares al servicio de la patria.
La vida de Duarte transcurrió sobre senderos de espinas. Fugaces momentos de alegría vivió el hijo de doña Manuela Díez y Juan José Duarte, sin embargo, su perseverancia en busca de la libertad soñada, nunca se detuvo, aún en los momentos más azarosos de su vida.
Es una lástima que nuestros jóvenes no conozcan a Duarte, pues él representa las aspiraciones de progreso de la juventud. Es una responsabilidad insoslayable del sistema educativo dominicano, hacer de la figura del verdadero padre de la patria, una fuente inagotable de abnegación, gratitud, sacrificio, honestidad, valor, dignidad, decoro lealtad y amor a la familia

