QUITO (AFP) – Una controversia jurídica por una deuda con el banco brasileño de fomento terminó enredando las relaciones diplomáticas entre Brasil y Ecuador, que prometió honrar el millonario crédito mientras se conoce un fallo internacional, intentando así calmar la ira de su histórico aliado.
No obstante, el gobierno brasileño «inició una reevaluación de unos 30 proyectos de cooperación con Ecuador» luego de llamar a consultas a su embajador en Quito, Antonino Marques, quien dio a conocer la medida tras comparecer ante el Congreso.
«Evidentemente parece que las cosas se fueran complicando, pero creo que Ecuador está actuando en derecho y en ese sentido es como continuaremos», declaró la ministra ecuatoriana de Relaciones Exteriores, María Isabel Salvador.
Criticado por su falta de tino en las relaciones exteriores, el presidente Rafael Correa enfrenta una crisis con el gigante sudamericano por su intento de impugnar el pago de un préstamo de 243 millones de dólares otorgado por el banco de fomento de Brasil (BNDES).
El Estado «no ha dicho en ningún momento que no va a pagar el crédito del BNDES, lo que ha hecho es someter el tema a la cámara arbitral para que ella resuleva, y el sometimiento implica también» acoger «la resolución, destacó Salvador.
A la fecha «se ha respetado (el compromiso) y no se va a tomar una decisión diferente hasta que haya el pronunciamiento de la Cámara de Comercio» de París, recalcó a la AFP el ministro de Sectores Estratégicos, Galo Borja.
El jueves, Correa anunció el inicio de la demanda arbitral sin haber avisado a Brasil, que en represalia llamó a consultas a su embajador en Quito poniendo además en entredicho la cooperación bilateral.
La medida resonó con más fuerza por haber sido la primera vez que Brasil ordenaba el regreso de un delegado en un país sudamericano desde 1870, cuando libró una guerra contra Paraguay en alianza con Brasil y Uruguay.
Correa se dijo «dolido» por la reacción brasileña y aunque en principio pareció endurecer el tono advirtiendo que «no claudicaría en la defensa de los intereses ecuatorianos», la cancillería envió mensajes más conciliadores.
«Nuestra relación con Brasil tiene que ser buena. Vamos a trabajar para recuperar estos desfases que ha habido. Sin embargo, en ningún caso vamos a sacrificar los interes de Ecuador», sostuvo Salvador.
Entretanto, su homólogo brasileño, Celso Amorim, estimó el lunes que «el préstamo del BNDES es irrevocable» y está garantizado por el Convenio de Crédito Recíproco.
Los desembolsos del crédito son automáticos y no se han interrumpido, pero el gobierno ecuatoriano detectó que se están capitalizando intereses sobre intereses, lo que «es ilegal tanto en Brasil como en Ecuador», manifestó el ministro de Sectores Estratégicos al justificar el arbitraje.
Los analistas ven un error en el manejo del tema por parte de Quito.
Aquí «hay un problema de forma cuando se anuncia una demanda antes de notificar a Brasil. Pero también hay un interés de fondo y es que Brasil está en contra de los arbitrajes porque cuestionarían los préstamos del BNDES, que se canalizan a través de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), dijo a la AFP Carlos Espinosa, experto en asuntos internacionales.

