Opinión

EDITORIAL: Injusto y pernicioso

EDITORIAL: Injusto y pernicioso

La comisión que investiga la licitación y adjudicación de la termoeléctrica de Punta Catalina está integrada por ciudadanos que aceptaron ese delicado compromiso que le encomendó el presidente Danilo Medina, en la seguridad de que lo cumplirán cabalmente en beneficio de la transparencia y la verdad.
Prejuzgar la labor que realizan esos comisionados es injusto y pernicioso, porque su misión no es la de ejercer el papel de morocota de oro, ni de complacer intereses o deseos de ningún sector político, económico o social.
Esas personas requieren y merecen aliento o estímulo de una sociedad atribulada por un dilatado déficit de confianza y que muchas veces ha sido víctima de trapisondas perpetradas por falsos apóstoles, por lo que en vez de flagelarlos todos deberían reconocer su vocación de servicio.
Punta Catalina se erige como un proyecto estratégico que ayudará a conjurar la crisis en el suministro y costo de la energía eléctrica, a promover competitividad industrial y comercial y a sustentar crecimiento económico y desarrollo social.
Es por eso que se sostiene que ese proyecto no puede estar contaminado o afectado por situaciones derivadas de prácticas desleales o de potenciales infracciones penales, razón por la cual se ha encomendado a la citada comisión la tarea de precisar si su licitación y adjudicación han estado cónsonas con la ley.
Los miembros de esa comisión no deberían adelantar juicios de valor que provoquen discusiones estériles en litorales políticos o corporativos, porque su misión se circunscribe a presentar un informe técnico-jurídico en torno a los procesos de licitación y adjudicación de esa obra.
Deberían entender también que aunque el mandato para esa indagatoria proviene del Poder Ejecutivo, esa comisión no tiene la calidad de fiscal especial ni de juez para establecer o sancionar posibles ilícitos penales. Su labor se circunscribe a la presentación de un informe que sería de útil uso en jurisdicciones técnicas, administrativas o penales.
Lo que se pide es que los actores involucrados en el debate sobre Odebrecht permitan que esa comisión concluya su trabajo de investigación sobre Punta Catalina, sin prejuzgar ni intimidar y sin que nadie haga provecho de la ocasión para adjudicarse 15 minutos de gloria.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación