Washington, 22 jun (EFE).- El acceso a la cobertura sanitaria en América Latina y el Caribe creció en 46 millones de personas durante los últimos 15 años, impulsado por el reconocimiento de la salud como un derecho en los países de la región.
Esta es la conclusión principal de un estudio presentado hoy en Washington por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Banco Mundial (BM).
«En muchos de nuestros Estados miembros estamos viendo avances significativos en el número de personas cubiertas, la cantidad de servicios ofrecidos, el número de enfermedades con cobertura, la inmunización y reducción de la mortalidad de madres y niños», explicó hoy a Efe la directora de la OPS, Carissa Etienne.
«No obstante, sigue habiendo desigualdad y podemos hacer mucho más en eficiencia. Debemos incrementar la cobertura sanitaria especialmente para los más pobres de la sociedad», añadió Etienne.
Para elaborar este estudio, la OPS y el BM han analizado los datos de nueve países de la región (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Jamaica, México y Perú).
«Escogimos estos países porque eran los que tenían datos disponibles, tenemos un problema muy serio de limitación de los datos de encuesta de hogares y de datos administrativos en nuestros países», explicó a Efe Gisela Almeida, asesora de sistemas y servicios de salud de la OPS.
Una de las conclusiones clave del estudio es que la ampliación de la cobertura sanitaria en la región deriva del reconocimiento que en los últimos 30 años han hecho los países latinoamericanos y caribeños de la salud como un derecho.
«Los países se han comprometido a proteger este derecho ratificando convenciones internacionales e incluyendo disposiciones constitucionales para garantizar el acceso a la atención sanitaria para todos», afirma el informe.
En términos generales, la expansión de la cobertura sanitaria se ha conseguido sobre todo subsidiando la cobertura médica a las personas que no pueden pagarla ni tienen acceso a la sanidad a través de su empleador.
Aunque se han producido avances, uno de los retos pendientes es atajar la desigualdad entre los planes de cobertura médica privada y los públicos, con grandes diferencias en cuanto a acceso y calidad de los servicios.
Colombia, Chile y Uruguay (país que se ha estudiado en algunas secciones del informe) han conseguido «igualar los beneficios de los planes subsidiados y contributorios».
«Antes los subsidiados tenían un paquete diferente del contributorio, que provee normalmente el empleador, pero estos países han logrado poner al mismo nivel de calidad uno y otro», explicó Almeida.
Del estudio se extrae que todos los países analizados han progresado en cobertura nominal, es decir, que en todos ha aumentado significativamente el número de personas con acceso a la Sanidad, ya sea con un plan público o privado.
Junto al reconocimiento de la salud como un derecho, ha contribuido a este progreso el contexto de crecimiento económico y desarrollo social de los últimos 15 años en la región, señala el informe.
Para Tim Evans, director de Salud, Nutrición y Población del Banco Mundial, lo ocurrido en América Latina y el Caribe es un ejemplo para otros países del mundo que están debatiendo adoptar medidas para establecer que la salud es un derecho.
«Para muchos otros países del mundo que van a empezar reformas en ese sentido, esto (el avance en América Latina y el Caribe) sugiere que un progreso muy tangible es posible», dijo Evans a Efe. EFE

