Derecha e izquierda
Superadas en casi todo el mundo occidental las dictaduras de derecha o de izquierda, ahora se trata de distinguir entre la democracia de la derecha y la democracia de la izquierda.
Ahora demócratas somos todos, unos más jodidos que otros, más intolerantes o corruptos que otros, más cínicos o clientelistas que otros, más fundamentalistas y arrogantes que otros, pero demócratas al fin, lo que falta es el apellido. Veamos: ¿Demócrata para defender a quién? ¿Al mercado o al consumidor popular, la igualdad de oportunidades o la inequidad social, las élites y sus privilegios o las masas y sus derechos inalienables?
¿Demócratas para defender la existencia de un Estado laico que respete todas las prácticas religiosas, o para defender un Estado concordado con un pensamiento religioso fundamentalista que intenta juzgar a todos los ciudadanos militantes de su religión o no- por sus pecados que no por sus delitos, como debería ser?
Trae uno a cuenta el tema, porque sospecha que sin importar los resultados, la elección del secretario general del PRD este domingo traerá a la palestra la vieja discusión.
De Norberto Bobbio y su ensayo se va a hablar mucho en el PRD a partir del domingo, y también del profesor Sartori, que publicó en 2008 el manualito La Democracia en 30 lecciones, de lectura obligada para políticos y periodistas.
Y para que vayamos avanzando en el debate, les dejo con mi dilecto cura, Frei Betto: Ser de izquierda es ( ) optar por los pobres, indignarse ante la exclusión social, inconformarse con toda forma de injusticia o, como decía Bobbio, considerar una aberración la desigualdad social. Ser de derecha es tolerar injusticias, considerar los imperativos del mercado por encima de los derechos humanos, encarar la pobreza como tacha incurable, creer que existen personas y pueblos intrínsecamente superiores a los demás.
¿Pueden encarnar Danilo y Guido las corrientes de izquierda democrática en sus partidos? Más que una pregunta, esa es una provocación que les regalo antes de huir a santo lugar en viernes, donde Pedro Guerra cantará democráticamente sentado a la izquierda o la derecha de tu bienvenida, amor, tan sólo porque sepas que no es fácil respirar/ el aire en que no estás. ¡Y entonces !

