Que la lengua es el castigo del cuerpo, por lo menos en el PLD ya no hay quien lo niegue.
Lo ha demostrado, inefable, el secretario de organización del PLD, senador Félix Bautista al revelar en medio de una rueda de prensa convocada para otros fines, que la candidata vicepresidencial del PLD será la doctora Margarita Cedeño de Fernández, en un lapsus linguae o lapsus torpísimus i senatoriale, que hará historia.
La candidatura de Margarita era una línea, una viga, una mano amiga para un Danilo Medina concentrado en hacer su trabajo de candidato presidencial, y muy necesitado del complemento de la dama para enfrentar, no las ideas ni el discurso, que de eso tiene de sobra Medina, sino los encantos populistas y el charmin chabacano del candidato Hipólito Mejía.
Era de esperar que el anuncio que oficializara la urgente candidatura de la doctora se hiciera en un acto multitudinario para la televisión, con características jolibudenses; algo producido entre Edilenia Tactuck y René Brea, con todos los miembros del Comité Político y el Central del partido morado reunidos en procesión en torno al candidato Medina que, como mandan todos los manuales de comunicación política y mientras dure la campaña, debe ser el centro del universo peledeísta, el único camino que conduce a Roma, el jonronero en el play, el cura en la misa, e incluso, de ser necesario, el muerto en la funeraria, la quinceañera en su fiesta.
El desliz verbal de Bautista debe ser corregido cuanto antes, sobre todo por venir de quien vino, que en su accionar político es visto como una especie de alter ego del presidente Fernández. Y es que en la batalla por el poder o el volver, las casualidades son cosas de Emmanuel Kant y sus desvaríos intelectuales, no de voceros políticos. Freud era un genio.
En algo se parecen Hipólito y Danilo. Ambos se enfrentan por lo bajo a sectores de la tendencia que en sus partidos se les opone. Con la ventaja para Danilo, que en el arte de la simulación los peledeístas han resultado mejores actores que los deslenguados perredeístas, más desbocados que una esposa de barrio en ataque de celos.
Si en el PLD no se termina de aceptar que el candidato de la organización es Danilo Medina, y que él debe ser el centro de la campaña y de todo el accionar del PLD, y se sigue renegando en los hechos y ridiculizando sus promesas de campaña, como ocurrió con los ya tristemente célebres mazazos de Abel y su afrenta trujillista contra el 4% para la educación primaria, podría ocurrir que en mayo,Hipólito Mejía se convierta en el gran beneficiario de toda la indignación contenida en la población ante un PLD que en el tema de la Educación ha cantado como gallo y puesto como gallina, ni ha lavado ni ha prestado la batea, ni ha cogido ni ha dicho donde hay, ni ha teñido pero tampoco ha dado color justo y como diría el gran maestro de la comunicación y la ética política, si viviera, minutos antes de volver a morirse moraito de vergüenza. ¿Comprende, comprende?
