Con su cumpleaños 58, el Dr. Leonel Fernández inicia una nueva etapa en su carrera política.
A escasos meses de su salida del Palacio Nacional, el presidente ingresa en la fecha a un ejercicio diferente del poder político, y también del liderazgo nacional que con sus años como presidente ha construido.
Es a partir de esta fecha, del nuevo año, y si se quiere a partir del próximo 16 de agosto, cuando Leonel Fernández tendrá que ir acostumbrándose a las nuevas reglas de juego que las circunstancias le imponen.
A partir de este invierno, Fernández abandona el mundo de los líderes-gerentes políticos de ocasión, temporada o elecciones, para convertirse en una referencia de odios y amores apasionados, tan característico en los grandes líderes políticos de todos los tiempos y países.
Fernández Reyna deberá irse acostumbrado a soportar y llevar con humildad o estoicismo (y mucha salud mental) lo odios virulentos y los amores apasionados que su liderazgo provoca, pero ya nunca jamás la indiferencia.
Con este 58 cumpleaños, el profesor ya no podrá ser más el profesor, porque ha entrado al parnaso/infierno de las pasiones humanas que provocan los grandes liderazgos, acentuado esto por las características de un país apasionado y bullanguero de raíces andaluzas africanas y vocación caudillista.
Desde hoy, y eso habrá de acentuarse en los meses por venir, Leonel Fernández será Dios con buenas formas, y al mismo tiempo será un Diablo con buen traje y sonrisa de yonofui. Hay y habrá Leonel para todos los gustos, odios y pasiones.
Si con su salida del poder en agosto se inicia una transición del liderazgo en el PLD, es algo que solo nos responderá el tiempo. Mientras tanto, digamos que la demostración de salud mental y madurez política y personal demostrada por Leonel Fernández y por Danilo Medina, augura buenos tiempos a un PLD que bien debería ir pensando en definir qué hacer en el futuro, y en qué se quiere convertir en los años por venir: Si en una terriblemente exitosa y pragmática maquinaria ganaelecciones beneficiaria de la incapacidad de sus adversarios para presentar una alternativa mínimamente confiable, o en una organización capaz de inspirar y acompañar a los dominicanos en la construcción de una sociedad mas justa, educada, inclusiva, y sobre todo mas institucionalizada y respetuosa de las leyes que le rigen.
En esta redefinición partidaria, el hijo de dona Yolanda que hoy cumple 58 años tendrá una participación fundamental y decisiva. Y una vez más, la historia le invitará a cenar, el futuro era ayer. ¿Comprende, profesor, comprende? Mucha salud

