NUEVA YORK, 28 Set 2013 (AFP) – El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad el viernes por la noche en Nueva York una resolución que establece la destrucción de las armas químicas sirias, mientras se prepara una nueva conferencia de paz para noviembre.
Se trata de la primera resolución que adopta el máximo órgano de la ONU sobre Siria desde el inicio del conflicto en ese país en marzo de 2011, ya que Rusia y China habían opuesto su veto hasta el momento a tres proyectos de texto.
Casi simultáneamente a la votación, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció que una nueva conferencia de paz sobre Siria, denominada «Ginebra 2», se llevará a cabo a mediados de noviembre para intentar organizar una transición política.
«Esta noche la comunidad internacional cumplió su misión […] Es la primera señal de esperanza en Siria en mucho tiempo», dijo Ban.
La resolución del Consejo de Seguridad fue aprobada con el voto de sus 15 miembros, entre ellos los cinco permanentes con derecho de veto (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña), y los dos rotativos en representación de América Latina, Argentina y Guatemala.
El presidente estadounidense, Barack Obama, calificó el viernes de «gran victoria de la comunidad internacional» el acuerdo sobre la resolución de la ONU alcanzado el jueves tras ásperas negociaciones entre Washington y Moscú, aliado de Damasco.
Su secretario de Estado, John Kerry, advirtió que el Consejo podría imponer medidas contra el gobierno de Asad si no cumple con la resolución. «Si el régimen no actúa, habrá consecuencias», declaro tras la aprobación de la resolución.
El texto prevé la posibilidad de que ese órgano pronuncie sanciones si el plan de desarme no es respetado. Sin embargo, no se trata de sanciones automáticas. En caso de que Siria viole sus compromisos, será necesaria una segunda resolución, lo que deja a Rusia una alternativa de bloqueo.
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, señaló en ese sentido que habrá que «probar al 100%» que Damasco no cumple con lo acordado y las sanciones deberán ser «proporcionales» a las violaciones.
Antes de la votación en la sede de la ONU, el consejo ejecutivo de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) aprobó en La Haya una hoja de ruta para la destrucción del arsenal sirio antes de mediados de 2014.
«Esperamos tener un equipo en el terreno, en Siria, la próxima semana», declaró el portavoz de la OPAQ, Michael Luhan.
La oposición pide «objetivos claros» para la conferencia de paz
Siria aceptó adherirse a la Convención sobre la Prohibición de las Armas Químicas en el marco de un acuerdo ruso-estadounidense negociado en Ginebra tras un ataque con gas sarín que dejó cientos de muertos cerca de Damasco en agosto.
Estados Unidos y sus aliados acusan al régimen sirio de haber cometido este atentado. Damasco, con el apoyo de Rusia, niega ser responsable del mismo y afirma que fue un acto de provocación de la rebelión, que apuntaba a desatar los bombardeos occidentales contra el régimen.
Todos los lugares enumerados en la lista oficial entregada por Siria a la OPAQ el 19 de septiembre deben ser inspeccionados a más tardar 30 días después de la adopción de este texto.
Pese a la perspectiva de desarme, Naciones Unidas anunció que sus expertos iban a investigar siete lugares de presuntos ataques químicos, entre ellos dos que se habrían producido tras el del 21 de agosto.
En Nueva York representantes de la oposición siria expresaron su satisfacción ante el acuerdo sobre una resolución, aunque mantuvieron sus condiciones para participar en una eventual conferencia de paz.
«Estamos contentos porque algunas de nuestras demandas fueron aceptadas», dijo el presidente de la Coalición Nacional Siria, Ahmad Jarba.
Sin embargo, añadió que ese grupo «deseaba una resolución más clara con relación al Capítulo VII», que se refiere al uso de la fuerza militar.
Con relación a la participación de la coalición opositora en una conferencia de paz, Jarba dijo: «Estamos a favor de la paz, queremos estar allí [en una conferencia de paz], pero el objetivo [del encuentro] debe ser bien claro».
Una primera conferencia en junio de 2012 no dio resultados debido a divisiones en la oposición siria y la comunidad internacional.
Por su parte, el presidente iraní, Hasan Rohani, dijo en una rueda de prensa al margen de la Asamblea General de la ONU que «para Ginebra o cualquier otra reunión internacional […] Irán aceptará activamente la invitación y participará por el bien del pueblo sirio».
La jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton también se felicitó este sábado del acuerdo en la ONU y dijo en un comunicado que la «la resolución de las Naciones Unidas constituye un paso adelante para una respuesta internacional unida frente a la crisis siria».
