El 16 de agosto la diputada Josefa Castillo fue designada superintendente de Seguros. Era diputada desde 2006 por la circunscripción 03 de la provincia Santo Domingo, específicamente por Boca Chica.
Al asumir un compromiso de fuerza mayor, Castillo estaba obligada a desprenderse de su cargo por elección popular, de acuerdo al Artículo 77 de la Constitución que dice: “Los cargos de senador y diputado son incompatibles con otra función o empleo público, salvo la labor docente”. En ese mismo artículo se establece: “Cuando por cualquier motivo ocurran vacantes de senadores o diputados, la cámara correspondiente escogerá al sustituto de la terna que le presente el organismo superior del partido que lo postuló”.
En este sentido la curul pasa a manos del Partido Revolucionario Moderno que la llenará a través de una terna.
Hasta el momento se han barajado al excandidato a diputado Claudio Caamaño, y el exregidor y excandidato a alcalde por Boca Chica, Jheyson García Castillo. Quienes apoyan a Caamaño defienden que este fue el segundo en relación de votos, donde perdió a pesar de la las situaciones extremas que se presentaron.
Quienes apoyan a García alegan que este tiene la trayectoria tanto en el municipio como en su partido para ocupar la posición. Sin embargo, ha surgido una especie de alud mediático en contra de García por ser hijo de Josefa.
Pero a su favor hay que ponderar que tiene un nombre ganado en Boca Chica y en el PRM, partido del cual es presidente de la juventud, además de ser un propulsor del turismo y el desarrollo del municipio. Merece el cargo por su trayectoria y no por ser hijo de Josefa.
Por: Juan Vargas

