Hay un infante terrible, como Miguel De Mena (quien llama desde Berlín solo para alegrarnos la vida), que se llama Hecmilio Galván. Ese infante terrible, brillante, generoso, comprometido con la esperanza y la lucha por un mejor país, mueve multitudes y este pasado 9, 10 y 11 de diciembre convocó a sus amigos y amigas para la realización del Tercer Congreso Nacional de Jóvenes Tecnología y Educación Liberadora, en el Instituto Tecnológico de las Américas, mejor conocido como ITLA.
Debo confesar que nunca había asistido a este centro, que me impresionó por su impecable funcionamiento, su absoluta limpieza y orden. Solo falta, y así se lo dije a Galván, arte, para paliar un poco el aire de conventual austeridad que se respira en el lugar, sobre todo si ha de convertirse, como se aspira, en lugar de reunión de la juventud.
Como he notado el creciente deterioro de las bellísimas e invaluables esculturas que hay en ese disparate que se llama Boulevard de la 27, sugiero que se trasladen esas piezas al ITLA, donde las cuidarán y lo que es aún más importante, la gente podrá detenerse a admirarlas. He dicho disparate y lo es, por dos razones: primero porque en otros países está prohibido colocar piezas en la carretera que distraigan a los y las chóferes y en segundo lugar, porque el objetivo de una obra de arte es ser ponderada y admirada y nadie puede detenerse a disfrutarla cuando el que está detrás o delante de ti amenaza con embestirte, en esta ciudad de maleducados chóferes. En el Boulevard sólo debe quedarse el reloj, rodeado de bancos y jardines, y funcionando. Nada entristece más el espíritu que un reloj que no camine, o una fuente que no tenga agua y esto va por la entrada a la ciudad desde el aeropuerto.
Galván pudo convocar a 150 jóvenes, líderes y lideresas de 14 provincias y a una docena de docentes (que voy a proponer evitemos el consumo de la leche), para discutir la educación liberadora y su relación con la tecnología, un evento estructurado alrededor de varias conferencias donde se trataron los temas de Educación y Conquista Social en República Dominicana; Visiones y Conceptos del Término Educación Liberadora; Paulo Freire, su historia; Dagnóstico de los elementos y recursos que posee y carece el país en cuanto a educación; La educación pública en América Latina; Redes sociales para la educación; y grupos de trabajo ya más específicos donde se trataron los temas de WEB2.0; Google ADS, MOODLE y Plataformas educativas y Second Line.
Creo que si el evento se centraba en la educación liberadora y el manejo de la tecnología, pudo comenzar de manera menos convencional, e iniciar con un ejercicio sobre el concepto de educación liberadora que permitiera el análisis crítico de los contenidos posteriores, pero de eso hablaremos en otro artículo.

