El calor abrasador habría destruido la vida y el polvo lanzado a la atmósfera habría originado un oscurecimiento mundial, deteniendo la fotosíntesis y haciendo bajar las temperaturas. Los animales que se alimentaban de vida vegetal habrían muerto de hambre y los depredadores se habrían cazado unos a otros hasta que también desaparecieron.
Desafiando las teorías conocidas, una nueva investigación científica sugiere que los dinosaurios podrían haber sido calcinados hasta la extinción hace 65 millones de años por un meteorito 10.000 millones de veces más poderoso que la bomba de Hiroshima.
La temperatura de la Tierra se disparó, el cielo se puso rojo y los árboles de todo el planeta se calcinaron, dijo el físico atmosférico Brian Toon, de la Universidad de Colorado.
Los sobrevivientes
Entre los pocos sobrevivientes habrían estado los animales que vivían en el agua o bajo tierra como las tortugas, los pequeños mamíferos y los cocodrilos.
«Esencialmente, si estabas expuesto eras asado vivo. Eso es probablemente lo que pasó con los dinosaurios. Eran grandes criaturas que no tenían dónde esconderse,» dijo el físico atmosférico Brian Toon, de la Universidad de Colorado.
El debate académico sobre cómo murieron los dinosaurios es fuerte y la teoría de Toon y otros le dio una vuelta más al gran misterio forense de todos los tiempos.
Pese a la oposición de algunos científicos, la idea de que los dinosaurios se extinguieron por el impacto de un asteroide en la península de Yucatán, en México, fue en gran parte aceptada desde que se difundió a principios de la década de 1990.
Esa teoría sostiene que los reptiles gigantes en gran parte se congelaron o murieron de hambre cuando una gigantesca nube de partículas levantada por el meteorito bloqueó la luz solar durante meses.
Un fin muy dramático
Pero Toon, coautor de un estudio publicado en mayo en el boletín de la Sociedad Geológica de Estados Unidos, sostiene que el fin de los dinosaurios fue aún más dramático.
Las criaturas que vivían en el lugar del impacto se habrían evaporado inmediatamente, mientras que aquellos en la zona del Caribe y el sur de Estados Unidos se habrían ahogado en maremotos de 100 metros de alto cuando el asteroide golpeó cerca de la actual costa del Golfo de México a una velocidad de 54.000 kilómetros por hora.
Luego, una columna caliente de vapor y polvo rojo se habría elevado hasta kilómetros adentro del espacio y la mayoría habría vuelto a caer a la Tierra en pocas horas, convirtiendo al cielo en un infierno.
Fuego Gigantesco
«El cielo entero estaría irradiándote. Sería como pararse junto a un fuego gigantesco, te habrías quemado,» sostuvo Toon, cuyo estudio está basado en modelos matemáticos y de computadora.
Los dinosaurios de tierra de todo el mundo perecieron por el intenso calor de varios cientos de grados Fahrenheit, dijo Toon.
En lo que concuerda con otros científicos es que la nube de polvo más tarde bloqueó los rayos solares, aunque asegura que los dinosaurios de tierra para ese momento ya eran historia.
La oscuridad acabo con muchos de los reptiles marinos restantes y con peces al matar al plancton y romper con la cadena alimenticia, dijo Toon.
Pero estas teorías son desafiadas por algunos investigadores que dicen que el meteorito de Yucatán no fue una gran catástrofe como se pensaba.
Una teoría que está ganando adeptos es que el calentamiento global combinado con otra colisión de un asteroide en una región desconocida, pero que no es Yucatán, fue lo que acabó el reinado de los dinosaurios.
Es muy poco probable que los académicos se pongan de acuerdo pronto sobre qué causo la desaparición de los dinosaurios en la selvática península de Yucatán, pero los habitantes locales no tienen dudas.
«Todo el mundo sabe que fue el asteroide aquí que mató a los dinosaurios. Lo enseñan en las escuelas,» dijo Isabel López, propietaria de una tienda en el pueblo Yaxcopoil.
«Es una pena lo que pasó,» dijo por su parte Daniel Tzeu, un niño de 11 años, lamentando la muerte de los dinosaurios, mientras estaba parado cerca de una excavación en el pueblo hecho por científicos de la Universidad de Arizona en búsqueda de muestras de rocas en el cráter causado por el asteroide.
El cráter, de alrededor de 160 kilómetros de radio, ahora está enterrado 1 kilómetro bajo tierra y parte bajo el mar.
La Universidad de Arizona ha hallado rocas golpeadas que dicen sólo habrían podido ser dañadas por el choque de un asteroide.
David Kring, uno de los científicos de la Universidad de Arizona que provó que el cráter de Yucatán era el lugar de choque del asteroide, concuerda con el hecho de que la catástrofe habría matado a los dinosaurios de tierra, pero duda que todos hayan muerto calcinados.
Muchos podrían haber muerto cuando las plantas resultaron quemadas, el subsecuente período de oscuridad global y lluvia ácida.
Lo contrario
El meteorito de Yucatán pudo no ser el origen de la desaparición de los dinosaurios, según un estudio de un equipo multinacional de científicos. Ellos fechan el impacto del asteroide en 300 mil años antes de lo que se pensaba.
El asteroide que, hace unos 65 millones de años, abrió un cráter de 180 kilómetros de diámetro en Yucatán (México), pudo no ser el causante, como se cree, de la desaparición de los dinosaurios, según un estudio de un equipo multinacional de científicos, dirigido por la geóloga Gerta Keller.
El trabajo inicial fue publicado en el 2004 en la revista «Proceedings», de la Academia Nacional de las Ciencias de EE.UU., fecha el impacto 300.000 años antes de lo que se pensaba, lo que descartaría al meteorito como causante del final de los dinosaurios. Sin embargo, dos de los autores creen que los datos no son definitivos.
El equipo de científicos del Proyecto Internacional de Perforación en el cráter de Chicxulub consiguió, entre diciembre de 2001 y marzo de 2002, un testigo de 1.500 metros de longitud. La muestra del subsuelo, conocida como Yaxcopoil-1, se obtuvo a 40 kilómetros al sur de Mérida y a 60 del centro del cráter.
A 794 metros de profundidad, hay roca «resolidificada» tras ser fundida por el choque y, encima de ella, 50 centímetros de carbonatos con pequeños fósiles típicos de finales del Cretácico. Es la interpretación de esos microfósiles lo que divide a los autores.
Keller mantiene que ese medio metro de sedimento, equivalente a unos 300.000 años, conlleva que el impacto de Yucatán no provocó directamente la extinción de los dinosaurios, sino que fue uno más de los choques cósmicos que, unidos a erupciones masivas y a un cambio climático, derivaron en ella.
Los geólogos mexicanos Rebolledo-Vieyra, del Laboratorio de Ciencias del Clima y del Medio Ambiente del CNRES francés, y Jaime Urrutia Fucugauchi, director del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México, piensan que las pruebas no son concluyentes.
Frente al depósito de fósiles durante cientos de miles de años, los geólogos mexicanos no descartan que llegaran ahí por procesos erosivos, reacomodaciones del terreno y filtraciones. «Hacen falta más datos», argumenta Rebolledo-Vieyra, cuyos «estudios de paleomagnetismo indican que el choque ocurrió muy cerca del límite entre el Cretácico y el Terciario (K-T), pero son muy ambiguos».
El límite K-T, por encima del cual no hay dinosaurios, se caracteriza en todo el mundo por una gran acumulación de iridio, un metal raro en la corteza terrestre, pero común en ciertos meteoritos.
El cráter de Chicxulub fue descubierto en 1981 e identificado como el de la desaparición de los dinosaurios a principios de los 90. «Si ponemos en una balanza todas las pruebas, es evidente que fue este asteroide el que provocó la extinción», señala Rebolledo-Vieyra.
La duda que suscita el nuevo estudio -«como científicos, tenemos que considerarla»- obligará a los expertos a buscar más pruebas. «Hablar de otros impactos es probabilísticamente muy difícil, aunque de momento no se puede descartar», concluye el geólogo mexicano.
Extinción masiva
La súbita desaparición de los dinosaurios hace 65 millones de años, junto con al menos el 50% de todas las especies que entonces vivían en la Tierra, es conocido como el evento K-T (Extinción Masiva Cretácico-Terciario).
Muchos geólogos y paleontólogos apoyan la teoría de que un gran asteroide o cometa que impactó en la Tierra causó una catástrofe global que llevó a esta extinción.
El cráter de Chicxulub tiene la edad correcta (65 millones de años) y es consistente con el impacto de un asteroide de 10 a 20 kilómetros de diámetro.
Muchos científicos piensan que el calor y el polvo del impacto del asteroide podrían haber causado la extinción.
El enorme meteorito que impactó en Yucatán y formó un cráter de 180 kilómetros de diámetro podría no ser el responsable de la extinción.

