Continúan las actividades irresponsables para presionar a los senadores a que aprueben una Ley que al final perjudicará a los trabajadores, empresarios y a la nación en su conjunto, cuando tengamos que adquirir productos con incremento de hasta cinco veces su valor.
El afán de hacerse popular ha llevado a algunos políticos, como Pedro Botello y Ramón Rogelio Genao a perder la cabeza, como si su cerebro no tuviera espacio para razón sobre el futuro de la economía en caso de colocar una excesiva cantidad dinero en las calles.
Ello al igual que una parte importante de la población saben que lo que están haciendo es un daño, que al final perjudicará más a los trabajadores que a los empresarios. ¿Valdrá más la sal que el chivo?
Queremos alertar sobre la importancia de mantener intacto esos ahorros, a propósito de proyecto de ley que cursa en el Senado, mediante el cual se pretende entregar un 30% de los fondos administrados por las AFP a los cotizantes. Los fondos de pensiones deben preservarse para lo que fueron creados, para las pensiones de los trabajadores porque al final de la vida esos ahorros son necesarios.
Los trabajadores no deben pagar con el dinero de sus pensiones la crisis sanitaria
Una respuesta sectores que propugnan por dicho retiro, son las ayudas sociales dispuestas por el gobierno anterior y continuadas por el actual, que es quien tiene que atender a las necesidades de los trabajadores suspendidos y de los informales que no logran realizar el sustento de su familia.
Sería bueno que Botello recapacite y que permita que eso se haga después que el país haya salido del problema que representa para toda la sociedad la actual crisis sanitaria.
No tengo dudas de que el proyecto que reposa en el Senado desvirtúa el Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), pues es contrario a la naturaleza y el objetivo mismo del Sistema Dominicano de Pensiones, cuya finalidad es la protección previsional de la población afiliada.
Sin dudas que la Ley de Pensiones hay que modificarla, pero debe hacerse a base de un consenso entre todos los actores, no por el capricho de algún político fuera de tiempo, o de algún legislador cuyo único interés es aumentar su ego.
Esto es un problema serio, intímamente ligado a la economía del país, a la estabilidad macroeconómica, por lo que al final se convierte en un caso que nos atañe a todos como dominicanos y como nación, por lo que no debe prevalecer el individualismo.
Por: José Antonio Torres
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