Opinión

El PRD en las manos del PLD

El PRD en las manos del PLD

La suerte del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), parece estar en las manos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) que controla todos los organismos de poder. Después que dividió al PRSC, decidió “entrarle al PRD” para dividirlo y debilitarlo de tal manera que no pudiera “levantar cabeza” nunca más para lo cual han utilizado a Miguel Vargas, quien al llegar Hipólito Mejía al poder en el 2000 estaba quebrado económicamente, pero que al salir del cargo, cuatro años más tarde, había multiplicado los panes y los peces como un milagro divino, algo muy común entre los políticos del patio.

Su traición fue burda y descarada. Cumplió su misión cuando Danilo Medina fue proclamado “ganador” de los comicios. No conforme, visitó al presidente de la Junta Central Electoral para darle un reconocimiento por el trabajo realizado en contra del PRD y de su candidato Hipólito Mejía.

El sector de Hipólito cayó ingenuamente en la trampa legal acudiendo a los tribunales. (La sentencia de Mariano Germán, presidente de la Suprema Corte de Justicia, en el caso del senador Wilton Guerrero, muestra que no hay justicia).

El problema no es jurídico, es político. Esos tribunales jamás fallarán a favor del sector de Hipólito, a menos que no se vean obligados por la fuerza de las masas enardecidas.

Hipólito visitó a Danilo con una nutrida comitiva integrada por personas honorables. Más atrás fue Luis Abinader. No sé a qué. Miguel Vargas, a través de Leonel, cabildeó lo suyo para también ir al Palacio. La mayoría de sus acompañantes debieron avergonzar a los dignos militantes del PRD. Al día siguiente Miguel visitó a su socio y jefe, Leonel, para que no quedara duda de la continuidad del “pacto de las corbatas azules”, ni de su traición al PRD. ¿Y qué hizo Leonel? Burlarse de Miguel y del PRD. “Yo le deseo suerte al PRD, pero quiero que gane el PLD”. Eso dijo, muerto de la risa. (Mientras sean Leonel y Danilo quienes decidan el destino del PRD, olvidémonos del Tango, que murió Gardel).

El Nacional

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