La importancia que tiene el inicio hoy en las pantallas de los cines de El Rey de Najayo, se extiende mucho más lejos de las consideraciones estética como obra artística y de su destino como producto industrial cultural.
La producción, que atesora numerosos elementos notables y que serán del gusto del gran público, aun cuando la crítica tendrá algunas reservas sobre todo en lo técnico, marca un precedente al ser la primera realizada al amparo de la Ley Nacional de Cine, por lo cual es vista con atención por todos los que tienen intención de invertir y producir cine viajando mas allá de los nombres conocidos en este plano.
En esta oportunidad, un grupo de inversionistas nuevos, casi todos jóvenes y encabezados por David Collado y Fernando Hasbun, acometen la tarea de producir cine, acompañados de personalidades de trayectoria en estos afanes y desde cuando no existían las facilidades fiscales de ahora.
La película
El Rey de Najayo comienza con el punto a su favor de las magníficas locaciones y ambientes de Barahona y la costa Sur, lo que permite una identificación con esas imágenes conocidas y ahora retratadas por la mano diestra de Fernando Báez. Otro punto a su favor es lo actual de su historia, su capacidad para denunciar a malos policías y guardias (marinos) que no respetan la dignidad del uniforme. El mensaje al final es aleccionador y reconoce el rol de quienes si cumplen su papel en el combate del narcotráfico.
La favorecen las actuaciones sobre todo las de Manny Pérez, actor dominicano que se dejó cautivar por este guión basado en la vida de Rolando Florián Félix, cuya vida es recreada en más de un momento. Laura García Godoy está extraordinaria. Sergio Carlos cumple con su papel, dando una lección de responsabilidad frente a un rol determinado.
Aspectos a mejorar
En el plano técnico se pudo haber logrado un producto mejor manejado filmicamente, con el uso de cortes alternados, para no abusar de planos generales extendido. Mucha gente no se dará cuenta ya que eso lo tapa la corbata, pero en un momento de la toma larga del inicio, se llegan a ver las luces y parte del personal de la película entre los extras que simulan ser presos de Najayo, pero el público probablemente no repare. La sombra de la cámara se ve en la escena del baile, pero esto le ocurrió un millón de veces a las películas de Holywood.
¡A disfrutarla!
A lo que llama esta producción, que es para adultos por algunas escenas fuertes que tiene, es a disfrutarla tanto como obra artística, como por ser precursora en la legislación de cine. La película expone en forma cruda como viven y operan los narcos y su falta de respeto por la vida humana.
UN APUNTE
Luz que sorprende
Luz García, sin tener una larga tradición en la actuación, parece que se preparó con disciplina para este papel, ya que proyecta con voz y presencia, el sabor de un cuidado manejo de sus recursos interpretativos. Evidencia se más que una mujer hermosa y consagrada en imagen por la televisión. Se siente viva, sintiendo y llevando al público por el pasillo de sus emociones que cuestionan los malos pasos de quien la pretende.

