SANTIAGO. El organismo de la ONU para la infancia, UNICEF, denunció en su último informe de este año, la falta de progreso en la protección a los niños incluso en los países más desarrollados.
Desprotegidos se encuentran, según este informe, los niños que viven en zonas afectadas por conflictos armados, que son 1,000 millones de menores, reveló esa entidad.
También están en estado de desprotección los niños que se encuentran bajo el cuidado de algún tipo de institución y aquellos que se exponen al trabajo infantil que según Unicef son 150 millones entre los cinco y los 14 años.
Mientras que la Organización Mundial del Trabajo indica que también los adolescentes se suman a esta cifra y entre niños y adolescentes el total es de 218 millones de víctimas de explotación.
En Santiago, los niños haitianos son un número en esa cifra.
Encontrarse niños de esta nacionalidad en las calles limpiando zapatos, pidiendo dinero, vendiendo flores, es muy común en la ciudad.
Es por tal razón, que cuando se hace alusión al tema de los niños que trabajan en Santiago, sale a relucir, como si fuera el único, el sonado caso de las niñas haitianas de la avenida España que piden sin cesar a los choferes y a los transeúntes que se desplazan por esta vía.
Sin embargo, este caso no es exclusivo de la ciudad.
Hay niños de nacionalidad dominicana que también trabajan, pero algunos han ideado un oficio más creativo que pedir en las calles.
El caso
Juanito es un nombre conocido en la avenida Juan Pablo Duarte, se trata del niño que vende galletas y cuyo nombre verdadero muy pocos conocen.
Todas las tardes, este niño de apenas nueve años de edad frecuenta la avenida para ofertar a los peatones y conductores sus galletas cuyo paquete no sobrepasa los treinta pesos en el costo.
Más de dos años realizando el oficio del que depende para subsistir tiene este menor de edad.
A la mayoría de los que pasan por esta avenida, les sorprende la destreza de Juanito para vender su mercancía.
Con una mirada convincente y con fluidez al hablar oferta a los conductores y transeúntes las galletas que según las características que Juanito les atribuye son las mejores del mercado.
A más de uno su discurso sin lugar a dudas le convence, por lo que terminan comprándole varios paquetes de galletas, comentó el niño satisfecho.
Lo único que Juanito no permite es que le tomen fotos porque no me han dado permiso mis padres.
Lo cierto es que a su corta edad, Juanito es parte de los niños que según el Unicef se encuentra en estado de desprotección por dedicarse al trabajo siendo niño. Este es uno de los principales problemas que enfrenta Unicef.
Opiniones
Gregorio Reyes reside en la avenida España y certifica que en esta vía, las tres niñas de nacionalidad haitiana son un número en la cifra de los niños que se encuentran en estado de desprotección.
Monchy Jerez, que tiene un negocito de venta de empanadas en la avenida España, dice que la situación de los niños que trabajan en esta avenida es preocupante y que las autoridades deben tomar cartas en el asunto.
Mientras que Pedro Jáquez opina con respecto al niño de la avenida Juan Pablo Duarte que lo admira porque a su corta edad está ideando medios sanos para vivir, aunque sería mejor que viviera su vida de niño y no la de un adulto, aclaró.
