No puede ser más auspiciosa ni mejor concebida la estrategia articulada por el Gobierno para levantar el turismo, el sector más duramente golpeado por la pandemia del coronavirus.
Esa estrategia que ejecuta el ministro David Collado se sustenta en dos ejes: seguridad para los visitantes extranjeros a través de rigurosos controles sanitarios y facilidades a las familias dominicanas para que puedan disfrutar de los complejos hoteleros.
Por su impacto en la generación de divisas y en la creación de empleos es saludable el esfuerzo de las autoridades para recuperar de alguna forma una industria tan importante para la economía.
El extranjero hay que reconquistarlo con la seguridad de que no se contagiará, pero si en dado caso se contagia puede contar con atenciones médicas gratis. Y al dominicano con las facilidades de financiamiento que se le han ofrecido.