Los hidrantes usados para y abastecer de agua a los bomberos para combatir incendios, desaparecen de Santo Domingo, convirtiéndose en uno de los problemas a tomar en cuenta por las autoridades correspondientes, debido a las implicaciones que eso tendría.
El Distrito Nacional crece a ritmo vertiginoso, grandes centros comerciales, torres empresariales, escuelas, hospitales, avenidas y urbanizaciones para viviendas se construyen a diario, al igual que se multiplican la población humana y el parque vehicular, pero desaparecen las bocas de incendio, como también se les llama a los hidrantes.
Según el diccionario, los hidrantes son dispositivos destinados para la extinción de incendios, los cuales normalmente están instalados en el exterior de los distintos complejos urbanísticos desarrollados.
En recorrido por las principales autopistas y avenidas del centro de la capital, que concentra los principales centros comerciales, tales como las avenidas Winston Churchill, Abraham Lincoln, Tiradentes, John F. Kennedy, 27 de Febrero, George Washington, Duarte, Mella y otras, la falta de los hidrantes es alarmante.
En la Churchill y la Lincoln se contaron ocho de esos dispositivos, en el tramo de la Bolívar entre el Parque Independencia con Máximo Gómez es donde más se observan, colocados de una manera planificada por la distancia que los separa y por su lugar estratégico de ubicación, aunque por su deterioro es evidente que no funcionan.
Buscar informaciones sobre los hidrantes en la República Dominicana, desde su colocación por primera vez hasta hoy día, fue una verdadera odisea, ya que al parecer la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), que es la entidad responsable de su instalación, regulación y mantenimiento, carece de cualquier tipo de información sobre el tema.
En Costa Rica la Defensoría de los Habitantes asegura que la falta de ellos atenta contra el derecho fundamental a la vida, contra la integridad física y contra la seguridad patrimonial de los habitantes de todo el país.
Eso originó que en el 2008 se estrenara una nueva ley de hidrantes, que establece que la instalación, operación y mantenimiento de ellos estará a cargo de los operadores de los sistemas de distribución del servicio de agua potable, públicos o privados, bajo la supervisión de el Cuerpo de Bomberos.
En la Zona Colonial de Santo Domingo, específicamente en la calle El Conde, se instaló durante su remodelación un sistema de hidrantes de caja, pero no se pudo comprobar si funcionan o no.
Aquí en la Republica Dominicana hay una comisión creada en la Secretaria de Obras Públicas, de la cual el Cuerpo de Bomberos forma parte, que está creando las normativas y regulaciones para la colocación de hidrantes en las nuevas edificaciones que se construyan en el país, manifestó el jefe del Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo, general Oscar Guillermo García.
