Articulistas Opinión

Enfoque Semanal

Enfoque Semanal

Jerez Wisky

Delincuencia y percepción

En República Dominicana, el Presidente Luis Abinader ha demostrado un compromiso inquebrantable en la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado. Su determinación se ha evidenciado a través de su presencia constante en las reuniones de seguridad con altos mandos de la Policía Nacional y las fuerzas militares. Este enfoque directo y decidido del jefe de Estado ha sido elogiado y respaldado por muchos dominicanos que reconocen la gravedad de la situación y la necesidad de abordarla con firmeza.

Es cierto que algunos podrían cuestionar la decisión del Presidente de arriesgar su popularidad al asumir una responsabilidad directa en las acciones contra la delincuencia. Sin embargo, esta actitud refleja una preocupación genuina por el bienestar y la seguridad de toda la sociedad. Abinader ha demostrado que no se deja influenciar por posibles riesgos políticos y está dispuesto a enfrentar los desafíos de manera directa. Su mensaje es claro: la seguridad del país es una prioridad, y él liderará el esfuerzo para lograrla.

Es esencial reconocer que la lucha contra la delincuencia no solo afecta a comunidades vulnerables, sino a la sociedad en su conjunto. En la República Dominicana, la delincuencia parece seguir un patrón cíclico, con fluctuaciones en sus niveles. Sin embargo, eventos de alto impacto mediático aumentan la percepción de inseguridad entre los ciudadanos, especialmente aquellos que residen en áreas donde la presencia policial a veces es insuficiente.

La realidad es que la delincuencia impacta directamente en la sociedad, donde actos desalmados, como asaltos a punta de pistola perpetrados por pandillas en motocicletas, generan un impacto negativo en la vida cotidiana. Estos hechos, más allá de la percepción, son una realidad palpable para quienes viven en diferentes sectores del país.

El gobierno es consciente de esta realidad y ha implementado operativos específicos para perseguir a elementos involucrados en pandillas armadas que generan inquietud en diversos sectores. Se están coordinando esfuerzos para aumentar la presencia policial en las calles y prevenir el delito, reconociendo que la seguridad es un asunto que concierne a toda la población.

Es trascendental que la República Dominicana evite seguir el camino de países vecinos como Haití, donde la inestabilidad, inseguridad y violencia prevalecen. También es necesario prevenir situaciones similares a las de Ecuador, donde el narcotráfico y el crimen organizado amenazan las instituciones. El compromiso debe ser respaldar las acciones del gobierno contra la delincuencia y trabajar conjuntamente para llevar tranquilidad a la sociedad, construyendo un camino seguro y próspero para todos.

La seguridad no solo es responsabilidad del gobierno, sino de toda la sociedad dominicana, que debe unirse en este esfuerzo por un futuro más seguro y protegido.

Por: Jerez Wisky

katleenh487@gmail.com

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación