Por Danilo Cruz Pichardo
(danilocruzpichardo@gmail.com).-
Los médicos, en sus diferentes especialidades, suelen escribir sobre las patologías de los seres humanos. En el periodismo no es muy común el escribir sobre los temas que competen a los profesionales de la comunicación social. ¿Por qué?
Hoy quiero hacer una serie de observaciones inherentes a la redacción periodística, específicamente a la redacción de noticias.
Muchas veces el redactor de noticia no toma en cuenta la Técnica de la Pirámide Invertida, que sugiere el orden descendente de los datos. Es decir, empezar con los más importantes y terminar con datos y detalles menores, en lo que se denomina el cuerpo de la noticia, inclusive con posibles antecedentes o background del hecho noticioso.
Una noticia se divide en tres partes: Título, entrada o lead y cuerpo. El título es una condensación de la entrada o entrada resumida. La entrada es la parte más importante de la noticia. Y el cuerpo es la cola, es decir, donde se ponen los detalles de menor trascendencia.
¿Qué es lo más importante? Es necesario responder a las preguntas quién, qué, cuándo, dónde y cómo. Regulamente las respuestas al quién y al qué, dentro de las cinco preguntas, resultan ser datos de primer orden, pues el /quien/ es la fuente y el /que/ es lo ocurrido.
Las respuestas de las tres primeras preguntas (es decir, quién, qué y cuándo) nunca deben de quedarse fuera del primer párrafo. Las otras dos pueden ir en los párrafos siguientes, aunque hay quienes optan por incluirlas todas en el mismo inicio.
La Pirámide Invertida es una técnica redaccional muy pedagógica, la cual introdujo Associated Press a mediados de siglo XIX y todavía hoy sigue siendo, mundialmente, en diferentes lenguas, la más usual en los periódicos impresos, digitales y en los noticiarios de los medios audiovisuales. Es necesario dominar este sistema y, además, construir párrafos cortos, que oscilen entre 20 y 30 palabras, que en ningún caso excedan las 40.

