Actualidad

Escenas de dolor y llantos en funeral de Rosalina Ynoa González

Escenas de dolor y llantos en funeral de Rosalina Ynoa González

En medio del dolor y el llanto de familiares, amigos, compañeros de labores y de otros presentes fueron sepultados la tarde de este domingo en el Cementerio Cristo Redendor los restos de Rosalina Ynoa González, quien a la edad de 43 años perdió la vida en el fatal accidente de tren ocurrido el pasado 24 de julio en España.

Su esposo, Leonardo Alberty De Jesús Canela Fernández; sus hijos Alberto de Jesús, Saly Joaquina, Leonardo Antonio y Manuel Alberto, así como sus hermanas Altagracia, Martina y Mercedes acompañaron el cortejo fúnebre que partió poco antes del mediodía desde la Funeraria Blandino, donde su cadáver había sido expuesto desde el sábado pasado, tras su arribo al país la noche del viernes procedente de Madrid.

El Ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Juan Temístocles Montás, institución en la que laboraba Rosalina como Directora de la Unidad de Análisis y Evaluación de Cooperación Internacional, encabezó una amplia delegación de esa dependencia que estuve presente en el funeral.

“Rosalina (Ynoa González) me ha dejado… (Pero) sé que tengo que seguir adelante, porque tengo que cumplir la meta que nos habíamos trazados”, juró sollozante, su esposo Leonardo Alberty, acompañado de los cuatro hijos de ambos, poco antes de que el ataud con sus restos fueron depositados en el nicho.

“Sé que lo voy a cumplir, porque Dios me va a dar esa fuerza para yo seguir luchando, y sé que siempre la tendré (a Rosalina) al lado, junto con Dios, dándome la pauta y señalándome el camino que debo seguir”, decía Alberty frente al féretro, acompañado también del ministro Temistocles Montás y del vice ministro de Cooperación Internacional, Inocencio García Javier, a quien correspondió la lectura del panegírico sobre quien fuera su acompañante en aquel viaje, informó la Unidad de Comunicaciones del Ministerio de Economía.

Alberty pedía a sus hijos Alberto de Jesús, Saly Joaquina, Leonardo Antonio y Manuel Alberto, quienes lo escoltaban, recordar lo que les decía su madre: “Lo que ustedes comen hoy es el esfuerzo del trabajo. Podemos (sus progenitores) dar muchas vueltas y nadie nos puede señalar en nada, porque las instituciones por las que hemos pasado solamente hemos dejado como legado la amistad, la responsabilidad, la seriedad y la honestidad”, aseguró Canela Fernández.

Mientras su compañero describía ese perfil de esposa, madre y funcionaria, acompañado también de las hermanas Altagracia, Martina y Mercedes, en los ojos de los asistentes eran evidentes las lágrimas que

el cúmulo de dolor no podía represar. Obviamente, tampoco en su madre, doña Laura González, quien a poca distancia del ataúd con los restos de su hija observaba la ceremonia.

Rosalina decía “hay que entender a la gente, hay que ponerse en el lugar de las personas que están pasando trabajo para entenderlas, y si nosotros podemos colaborar aunque sea con un grano de arena, debemos hacerlo”, rememoraba Alberty.

En nombre de la familia manifestó su agradecimiento al ministro Montás y al personal del Ministerio, al presidente Danilo Medina, de quien dijo que “le extendió su mano” en estos momentos de angustia, a sus amigos del Partido Revolucionario Dominicano y del Partido Reformista también. Al igual que al ex presidente Leonel Fernández y a la vice presidenta Margarita Cedeño, quienes también concurrieron al velatorio el sábado en la funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln.

“No debo dejar de pasar este triste momento para darle gracias a la prensa, a esa prensa que debemos de cuidar, porque ellos (los periodistas) con su trabajo son los que informan a la población y mantienen al tanto de cualquier acontecimiento”, dijo Canela Fernández.

El ministro Montás, en cuyo nombre pronunció el panegírico el vice ministro García Javier, puso el Ministerio a la disposición de la familia y de todas las diligencias condignas tan pronto se conoció de la tragedia el 24 de julio, cuando el tren con destino a Galicia se descarriló causando la muerte entre otros a Rosalina, cuando iba a visitar a una hermana tras participar en Madrid en una reunión sobre cooperación internacional.

“El significado del nombre Rosalina, de origen latino, es bella, como una rosa. En general, las portadoras de este sonoro nombre son personas cr5eativas, dinámicas, comunicativas, sociables, afectuosas y amables. Tienen una gran fuerza de voluntad cuando se proponen una meta, y en la vida afectiva son románticas y sentimentales”, descripción de García Javier.

Rosalina, quien formaba parte de una familia de quince hermanos, en el Ministerio fue directora general de Cooperación Multilateral, asesora en Cooperación Internacional y hasta su muerte directora de la Unidad de Análisis y Coordinación de la Cooperación Internacional en el Vice Ministerio de Cooperación Internacional.

Cuenta García Javier que su hija Saly definía a su madre como un ser magnífico, ejemplar, digna de admiración, cariñosa, divertida, comprensiva, perfeccionista, creyente, de carácter fuerte y firme,

humana, colaboradora, expresiva, precavida, inteligente, audaz, objetiva y hermosa.

Previo al sepelio tuvo lugar una misa de cuerpo presente en la funeraria oficiada por el diácono Salvador Montás, de la Santísima Trinidad.

El sepelio hasta el cementerio Cristo Redentor fue acompañado por todo el personal de cúpula y de base del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, encabezado por su titular.

El acto fúnebre concluyó con las palabras pronunciadas por Alberty en nombre de la familia, dando gracias a todo el pueblo y declarando su satisfacción con Dios, al considerar que “él es que da las cosas y nos las quita”.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación