La palabra carisma (de la palabra griega ????sµa /jarisma/, «presente» o «regalo divino») es utilizada usualmente para describir una habilidad para otras personas. Se refiere especialmente a la cualidad de ciertas personas de motivar con facilidad la atención y la admiración de otros gracias a una cualidad «magnética» de personalidad o de apariencia, según wilkipedia.
Son condiciones innatas o adquiridas, sobresalimos sobre el resto, yo creo que con eso se nace fundamentalmente. Para algunos con el don de la palabra que han desarrollado impactan con su verbo sean estos intelectuales o no, nadie puede negar el carisma que ha desarrollado el Presidente y a través de su conocimientos y del elemento gestual con la cual lo transmite. Diametralmente opuesto, un hombre de verbo fácil con sabor a pueblo es poseedor de este misterioso don, Hipólito.
El tamaño, el color y la edad no son condiciones elementales para tenerlas. Balaguer, Bosch, Caamaño, Trujillo, El Mayimbe, porque no solo es político, también lo poseen algunos privilegiados artistas, hay otros que lo poseen porque han invertido una cantidad de dinero con el cual la gente llega a decir que tienen carisma.
El carisma de la Primera Dama viene dado por la cantidad de dinero invertido que hace pasar como salido de su cartera pero todos esos dineros obras de bien social salen de los bolsillos de cada uno de todos los dominicanos. Qué caro nos ha costado este carisma a todos. Aparte del ajuar en carteras, zapato, trajes, sariosti, diamante y el famoso anillo de Versage. El presupuesto que nuestros ilustres aprobaron para el Despacho de la Primera Dama y el cuatro veces aumentado presupuesto del presidente, son los que nos ayudan a entender un poco el carisma existente en el palacio de la Moisés García con Doctor Báez.
