SAN FRANCISCO DE MACORIS. El exvicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales, ingeniero Radhamés Segura afirmó que es insostenible la carga fiscal del Gobierno producto del subsidio eléctrico debido a que se traga los recursos que pueden ser destinados a otros renglones, como educación, salud, seguridad y alimentación. Segura precisó que la instalación de energía barata y en gran cantidad debe ser un clamor de todos los sectores que componen el aparato social del país porque sin esta es una utopía hablar de desarrollo económico.
Aseguró que ningún empresario, sobre todo los industriales, las pequeñas empresas, el comercio y el sector agropecuario jamás podrán ser competitivos comprando la energía al precio que se vende en la República Dominicana. Al dictar una conferencia sobre El impacto del sector energético en el desarrollo nacional en la filial del Colegio de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia) en esta ciudad, Segura reiteró que es una locura hablar de desarrollo con el modelo energético imperante en el país.
Destacó que en el 1960 Taiwán y Corea tenían menos energía instalada que la República Dominicana, pero que esos gobiernos apostaron a la energía en base al carbón y nuclear y que luego instalaron plantas a gas natural y ciclo combinado y que hoy tienen por encima de los 70 mil megavatios en sus parques energéticos y que el país apenas llega a 3 mil mega.
“Ahí se nota la diferencia con lo que ocurre en nuestro país, que sectores de manera inconsciente se han opuesto a la instalación de plantas a carbón, evitando de esa forma comprar la energía a precios más competitivos”, expresó. El aspirante presidencial del Partido de la Liberación Dominicana puso como ejemplo que la Hyundai compra energía hasta a 2 centavos de dólar el kilovatio hora, lo que le permite obtener cuantiosas ganancias, y que en el país esta se vende hasta a 23 centavos de dólar.
Dijo que siempre ha tenido una clara visión de la solución del problema energético nacional, al indicar que en 1998 cuando entró a la antigua Corporación Dominicana de Electricidad (CDE) solo se pudo dedicar a recuperar el país de los embates del huracán George en ese mismo año y que en el 1999-2000 a lidiar con el proceso de capitalización. Dijo que si le hubiesen permitido aplicar el proyecto que tenía al volver al cargo en el 2004 ya se hubiese resuelto la crisis.