El vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) estimó que el inicio del proceso de licitación para la expansión de la capacidad nacional de generación en unos mil megavatios es un hecho histórico que marca el gran cambio del sector eléctrico del país.
El licenciado Celso Marranzini dijo que la licitación que podría ampliarse hasta los mil 500 megavatios y captar unos tres mil millones de dólares en inversiones tiene como objetivo final abaratar los costos de operación de las empresas distribuidoras, con el consecuente beneficio para los usuarios.
Dijo que otro de los objetivos es atraer inversión local y extranjera para la construcción de nuevas plantas de generación a carbón o a gas natural, con una o más unidades de hasta 260 megavatios cada una, las que venderán hasta un 95% de la potencia neta nominal en megavatios del conjunto de las unidades de generación respectivas a las empresas distribuidoras, a partir de agosto de 2016.
Marranzini hizo el anuncio durante una rueda de prensa en compañía de Enrique Ramírez, presidente de la Comisión Nacional de Energía (CNE) y de Juan Bautista Gómez, superintendente de Electricidad (SIE).
El funcionario agregó que éste es el concurso público de mayor importancia para el sector eléctrico nacional desde el proceso de capitalización de 1999.
Las inversiones resultantes del proceso de licitación se desarrollarán mediante el esquema Build-Own-Operate (BOO, por sus siglas en inglés), en virtud del cual, los inversionistas adjudicatarios serán los únicos responsables y propietarios del desarrollo, construcción, financiación y operación de las plantas respectivas.
El proceso de licitación, dirigido por el consultor internacional Rodolfo Cabello, se realiza con el apoyo de la banca de inversión de primer nivel mundial, BNP Paribas, de la firma de abogados norteamericana Manatt, Phelps & Phillips, LLP y de la firma de abogados local Russin, Vecchi & Heredia Bonetti.
Un apunte
Desde 1999
Desde el año 1999 cuando se hizo el proceso de capitalización de las empresas públicas, incluyendo las eléctricas, no se veían envuelta en un proceso de licitación para generación de energía tan grande y que involucra tantos recursos.

