Con exacciones, sin paz material ni moral, solamente se cosechan desolaciones y rebeldías
Porque El remedio contra los malos tiempos es la lucha y la paciencia.
En esta vida de simplezas y bochornos, todo es relativo. Desde languidecer entre espasmos, desesperanzas y las disparatadas, ofensivas, crueles y pantagruélicas ostentaciones de las cortes de aduladores, que crean inútiles apasionamientos en medio de una farsa, sin credibilidad alguna, con la convicción, por nuestra parte, de que todo, absolutamente todo, es relativo.
La economía pa´arriba sin relación alguna con el bolsillo y el buen vivir general, podríamos decir, relación absurda. La economía en su idílico crecimiento y los gastos en una alocada carrera delante de ella.
Crecimiento purulento de algunos en base a un beodo endeudamiento, tanto aquí como allá. Crecimiento y desarrollo en base a préstamos que no nos duele, porque no nos toca pagar, sino, a partir de los que ahora están en estudios básicos e intermedios y la mayoría, a los que aún ni existen como personas.
Borrachera de poder en donde los vapores del buen vino perturban la razón y los principios morales se postran ante el generoso y triunfante vicio. Así es todo, relativo y relacionado.
Mientras tanto, la trémula luz de una lánguida y cadavérica esperanza nos va sumergiendo cada día más, en una sombría oscuridad que nos conduce a la más tenebrosa de las noches, donde, como si fuesen lobos, solo se escucha el regocijo descarado, cual ruido infernal de hienas, de los perversos que solo han sabido saciarse hasta el hartazgo, en base a exacerbar nuestras penurias.
Tan, pero tan chévere nos ha ido económicamente hablando, que dicen que en Grecia no me lo crean a mí-, esto es asegún la gente, dizque ese gobierno lo menos que hizo para aparentar la ¿bonanza? de su economía y justificar el terrible endeudamiento, fue crear una serie de triquiñuelas y maquillajes para engañar hasta su propia madre, eso dicen.
Es más, tan bien nos ha ido, que dicen asegún la gente, dizque ese caso se parece a lo ocurrido en otro país muy lejano a ese, colocado precisamente en la misma trayectoria del sol y que, inclusive, hasta la cantidad a desembolsar para evitar la hecatombe de esa nación, es muy similar en números, no en valor a los que presenta la otra ¿nación?
Y todo esto es debido, porque desde las alturas, todo es medalaganario, donde las leyes y normas son solo para cumplimiento de los pendejos, en cuyo ámbito, la confianza se ha perdido, al percibir que todo tiende a beneficiar solo a corifeos y bufones de la Corte.
Y, todo esto, es peor aún, cuando el lodo que baja por las laderas de los diferentes estamentos del Estado, cual tsunami, haciendo desaparecer la confianza en el manejo de la cosa pública, penetra cual bala de cañón, en el estamento de las Fuerzas Armadas, acrecentando más, mucho más, el inminente peligro para la paz general, que representa el cuasi inmanejable sal pa´fuera.
Decimos que es aún más peligroso, porque cuando esa lava corrupta invade el terreno militar, la disciplina, puntal y eje principal de su existencia, se cualqueriza, llegando a ser su desempeño muy similar a la conducta impropia y desfachatada de una prostituta. Todo esto, por la intromisión malévola, ambiciosa y corrupta de los factotum que pretenden repartirse como botín de corsario, los cargos dentro de las FF.AA dominicanas.
Ay, Julito, cómo duele una traición. Eso lo saben la calle y la vellonera. ¡Ay hombe! ¡Sí señor!

